
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) incluirá dentro del proyecto de Presupuesto General de la Nación 2027 una solicitud al Congreso para conseguir aproximadamente USD 600 millones mediante bonos o préstamos. Los recursos serán utilizados para cancelar compromisos pendientes con proveedores del Ministerio de Salud.
La cartera económica estima que, incluso con la contratación de este financiamiento, la deuda pública paraguaya permanecerá por debajo del 40% del producto interno bruto. El planteamiento será incorporado al plan de gastos que deberá ser estudiado por el Congreso.
Antes de recurrir al nuevo endeudamiento previsto para 2027, el Gobierno busca cubrir una parte de las cuentas atrasadas mediante un sistema de cesión de derechos. Los proveedores presentaron propuestas por alrededor de USD 540 millones, aunque se calcula que las operaciones finalmente concretadas alcanzarían cerca de USD 450 millones.
Por medio de este mecanismo, las empresas podrán entregar sus derechos de cobro a entidades financieras para obtener dinero antes del vencimiento. Posteriormente, el Estado deberá pagar esas obligaciones a los bancos en cuotas distribuidas durante 36 meses.
El flujo mensual estimado para responder por estos compromisos se ubicaría entre USD 12 millones y USD 13 millones. De esta manera, los proveedores recibirían liquidez inmediata, mientras el pago estatal quedaría repartido durante tres años.
Luego de aplicar la cesión de derechos, todavía permanecerían pendientes alrededor de USD 600 millones en compromisos del sistema sanitario. Esa cifra será incorporada al proyecto presupuestario del próximo año junto con la autorización para obtener el dinero necesario.
Del monto total, aproximadamente USD 400 millones corresponden a medicamentos, mientras otros USD 200 millones están relacionados con prestaciones médicas, diálisis y equipamientos utilizados por los servicios públicos de Salud.

El Gobierno analiza cubrir esta parte mediante la emisión de bonos o la contratación de préstamos programáticos. La modalidad definitiva dependerá de la autorización legislativa y de las condiciones financieras disponibles.
Las proyecciones elaboradas por la cartera económica mantienen la relación entre la deuda pública y el PIB por debajo del 40%, incluso después de agregar el financiamiento destinado a los proveedores.
El MEF también mantiene coordinación con el Banco Central del Paraguay para analizar los posibles efectos de las operaciones sobre la circulación de dinero y la inflación.
La nueva trayectoria de las cuentas públicas ya fue expuesta ante Moody’s, Fitch Ratings y el Fondo Monetario Internacional. Las explicaciones incluyen el aumento del déficit, las obligaciones atrasadas y el camino previsto para retornar a los límites fiscales establecidos.