
Una nota remitida al Gobierno por exautoridades de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) plantea que la creación de un nuevo Ministerio de Energía y de un Ente Regulador no resolvería por sí sola los problemas actuales del sistema eléctrico paraguayo. El documento advierte que, si no se toman decisiones sobre generación e infraestructura, podría aparecer un déficit de energía entre 2030 y 2032.
El planteamiento fue presentado después de una reunión de la Mesa Nacional del Sector Eléctrico, donde se analizó la reorganización institucional con una mirada hacia 2050. Los firmantes sostienen que varios asuntos considerados urgentes quedaron sin planes concretos ni cronogramas definidos.
Entre los puntos señalados aparece el crecimiento del consumo nacional de electricidad, que supera el 18% anual, mientras la infraestructura no avanza al mismo ritmo.
El documento también menciona un faltante de recursos para ejecutar el Plan Maestro de la ANDE, con un déficit de inversión superior a USD 600 millones por año.
Una de las obras utilizadas como ejemplo es la línea de 500 kV Yguazú-Valenzuela, de aproximadamente 200 kilómetros. Su entrada en operación estaba prevista para 2025, pero el escenario planteado ahora ubica su habilitación hacia finales de 2027.

Además, el documento sostiene que las obras de generación contempladas en el Plan Maestro desde 2025 todavía no fueron iniciadas.
Otro de los temas pendientes es la definición de la tarifa de Itaipú desde 2027, junto con el futuro del acuerdo operativo vigente y sus posibles efectos sobre la cantidad de potencia que deberá contratar la ANDE.
También se menciona la situación de los contratos vinculados a consumidores de alta demanda, entre ellos actividades relacionadas con criptomonedas. Estos acuerdos representan aproximadamente 1.300 MW de potencia y vencen a finales de 2027.
Las exautoridades también señalan el riesgo de mayores costos de compra de energía en caso de una contratación por encima de las necesidades reales del sistema.
El documento cuestiona que la discusión inmediata se concentre en la creación de un Ministerio de Energía, Minería e Hidrocarburos y un Ente Regulador de Energía, mientras continúan pendientes decisiones relacionadas con generación, transmisión, inversiones y contratos.
La posición expresada en la nota es que la reorganización institucional debería abordarse una vez que exista un escenario con mayor estabilidad y definiciones sobre los problemas operativos y financieros del sistema eléctrico.
La presentación incorpora un pedido para ampliar la disponibilidad pública de información del sector eléctrico.
Entre las solicitudes aparecen la publicación periódica de resoluciones de las entidades binacionales y el acceso en línea a datos actualizados sobre consumo por nivel de tensión y por estación del Sistema Interconectado Nacional.
El planteamiento apunta a que esa información pueda ser consultada y verificada mientras avanzan las discusiones sobre regulación y reorganización del sector energético.