
El comercio electrónico en América Latina avanza a un ritmo 1,5 veces mayor que el promedio global, impulsado por una adopción digital sostenida y una base de consumidores cada vez más activa.
Las proyecciones del sector estiman que el mercado regional podría alcanzar un valor total de USD 215.310 millones en 2026, consolidando a la región como uno de los principales motores del crecimiento del e-commerce a nivel mundial.
Los datos muestran que el 46% de los consumidores compra varias veces al mes y un 15% lo hace de forma semanal, con una mayor participación de personas de entre 35 y 44 años.
Además, el 47% de los usuarios declara gastar más en línea, frente a un 20% que incrementa su gasto en tiendas físicas, lo que refuerza el peso del canal digital dentro del consumo cotidiano.
Los marketplaces concentran una parte significativa del comercio electrónico regional. Plataformas de este tipo agrupan el 62% de los usuarios en rangos de gasto mensual de USD 20 a USD 100, consolidándose como el canal preferido para compras frecuentes.
En paralelo, el 84% de las compras online se realiza desde dispositivos móviles, reflejando una preferencia marcada por la inmediatez y la facilidad de acceso.
Brasil, México y Argentina concentran el 84,5% de las ventas minoristas online de América Latina. Brasil representa más de la mitad del valor total del mercado regional, apoyado en una amplia adopción de sistemas de pagos digitales, utilizados por el 91% de los adultos.

México se posiciona como otro de los mercados con mayor dinamismo, con más de 67 millones de usuarios activos y una penetración del comercio electrónico que se multiplicó entre 2018 y 2024.
El perfil del consumidor digital en la región muestra una mayor madurez y menor tolerancia a fallas en la experiencia de compra. El 64% de los usuarios decide una compra en menos de 24 horas, priorizando factores como el precio (30%) y la calidad (25%).
A su vez, el 47% dejaría de comprar tras una mala experiencia, mientras que los retrasos en las entregas afectan a el 56% de los consumidores, consolidándose como uno de los principales desafíos del sector.