
Los emblemas privados comenzaron a aplicar durante el fin de semana un nuevo reajuste en los combustibles, con incrementos de entre G. 500 y G. 600 por litro en las tres variedades de nafta y el diésel prémium. Para el diésel común tipo III, la variación fue de G. 490 por litro.
Los nuevos montos entraron en vigencia de manera gradual desde el sábado y continuaron aplicándose entre el domingo y este lunes 3 de agosto. El sector atribuye la modificación al encarecimiento de los productos refinados en el mercado internacional y a los mayores costos vinculados con la importación.
Con el reajuste, la nafta común de 88 o 89 octanos llegó a G. 7.190 por litro, mientras que la nafta intermedia de 93 octanos pasó a G. 7.690.
El diésel común tipo III quedó en G. 8.690 por litro y el diésel prémium alcanzó G. 10.600 en la mayoría de los establecimientos.
Existen pequeñas diferencias entre las distintas redes de estaciones, principalmente en los productos de mayor octanaje y en algunas clases de diésel.

La mayor variedad de precios se encuentra en la nafta súper de 96 o 97 octanos. Los valores informados se ubican entre G. 9.040 y G. 9.290 por litro, lo que representa una separación de hasta G. 250 entre las opciones disponibles.
En el caso del diésel prémium, los precios van desde G. 10.600 hasta G. 10.790 por litro, dependiendo del emblema elegido por el consumidor.
Petropar continúa sin modificar sus tarifas y mantiene combustibles entre G. 500 y G. 700 por litro por debajo de los principales operadores privados.
La mayor brecha se observa en el diésel común. La estatal lo comercializa a G. 7.990 por litro, frente al promedio privado de G. 8.690, una diferencia de G. 700 por cada litro cargado.
En las naftas económicas e intermedias, la distancia ronda los G. 500 por litro. La estatal continúa evaluando sus números ante la volatilidad de las cotizaciones internacionales, sin comunicar hasta el momento un nuevo reajuste.
El aumento está relacionado con el encarecimiento del petróleo y de los combustibles procesados en el mercado internacional. También influyen los mayores gastos de transporte marítimo, seguros y logística, además de un sobreprecio que los importadores pagan para garantizar el abastecimiento.
Aunque Paraguay no compra directamente de las zonas involucradas en los conflictos internacionales, las operaciones locales toman como referencia las cotizaciones mundiales. Por ese motivo, las variaciones externas terminan trasladándose al costo de importación y posteriormente a los surtidores.