
Información presentada por la administración tributaria nacional, en su rendición de cuentas, muestra que el ejercicio fiscal 2025 cerró con una recaudación de USD 6.445 millones, un nivel que implicó USD 500 millones más que lo registrado en 2024.
El incremento estuvo asociado a la expansión de la facturación electrónica y a una mayor trazabilidad de las operaciones, dentro del proceso de digitalización del sistema tributario.
El esquema de comprobantes digitales se consolidó durante el año, con la gran mayoría de las operaciones gestionadas a través del Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional.
Este cambio permitió reforzar controles tributarios y aduaneros, además de reducir procesos manuales en la gestión impositiva.
De acuerdo con estimaciones del sector contable, entre el 80% y el 90% de los contribuyentes ya presenta sus registros de comprobantes en formato digital.
La adopción masiva representó un cambio significativo respecto a ejercicios anteriores y modificó la dinámica del cumplimiento tributario cotidiano.
Pese a los avances, profesionales del rubro advierten que los sistemas continúan mostrando fallas de estabilidad, especialmente en fechas de vencimiento.
Se registran inconvenientes de lentitud, problemas de sincronización y diferencias en los registros electrónicos, que obligan a trabajar bajo presión operativa constante.

Desde el sector se señala que una parte de los errores detectados no se origina en los contribuyentes ni en los contadores, sino en inconsistencias del propio sistema o de emisores externos.
Estas situaciones generan incertidumbre y aumentan el riesgo de observaciones administrativas en un entorno de cumplimiento digital intensivo.
Durante el proceso de modernización, la administración tributaria aplicó medidas de flexibilidad, incluyendo prórrogas en determinados plazos durante 2025.
Estas decisiones permitieron aliviar la carga operativa en momentos de alta demanda del sistema.
De cara al próximo ejercicio, el sector contable identifica como prioridades la estabilidad plena de las plataformas digitales y el refuerzo de la capacitación práctica, en especial para pequeños contribuyentes.