
El Gobierno de Brasil definió lineamientos para ampliar su presencia en los mercados internacionales de deuda durante el próximo año, con emisiones previstas en dólares, euros y yuanes.
La planificación se da luego de operaciones realizadas en el exterior durante el último ejercicio, dentro de una serie histórica que se extiende desde el año 2000.
El esquema oficial incluye colocaciones en moneda china, además del retorno a los mercados europeos con instrumentos denominados en euros.
En paralelo, se prevé un aumento en la frecuencia y el volumen de emisiones en dólares como parte del programa anual de financiamiento.
Durante el año pasado, el Tesoro brasileño realizó colocaciones externas por USD 10.800 millones, el monto más alto registrado desde el inicio de la serie histórica.
Estas operaciones formaron parte de la estrategia de administración de la deuda pública en un contexto de elevada liquidez global.

Las estimaciones oficiales indican que la deuda pública de Brasil cerrará el año entre R$9,7 billones y R$10,3 billones, equivalentes a aproximadamente USD 1,9 billones.
Dentro de ese total, los títulos emitidos en moneda extranjera representarían cerca del 7% del stock total.
Además de las nuevas colocaciones, el plan contempla operaciones de recompra de deuda externa con el objetivo de gestionar los vencimientos y la estructura del pasivo.