
La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) indicó que el sistema financiero paraguayo atraviesa en 2026 un escenario de crecimiento moderado y alta incertidumbre, con énfasis en la prudencia, la seguridad y la capacidad de adaptación para sostener la estabilidad económica.
Desde Asoban señalaron que el primer trimestre del año presenta distintos indicadores que deben analizarse en conjunto para evaluar el comportamiento económico.
El sector bancario registró un trimestre considerado positivo, aunque más moderado que el año anterior, tanto en servicios como en depósitos.
También se mencionó que algunos sectores de consumo muestran indicadores favorables, mientras que áreas como la construcción enfrentan tensiones vinculadas al cobro de cuentas y haberes.
Uno de los puntos señalados fue el comportamiento del dólar y su impacto en distintos sectores económicos. El sector agropecuario mantiene una producción elevada, pero enfrenta menores ingresos por la baja pronunciada de la moneda estadounidense.
Desde Asoban indicaron que el ingreso de más dólares presiona aún más al tipo de cambio.
También se explicó que, para los exportadores, la baja del dólar puede influir en las compras, aunque debe analizarse cómo afecta la estructura de costos, especialmente cuando parte de los gastos están en guaraníes y algunos insumos en dólares.

El análisis del sistema financiero también incorpora previsiones de crecimiento económico, inflación controlada y políticas monetarias del Banco Central del Paraguay.
Sin embargo, se remarcó que el escenario requiere cautela por la volatilidad del dólar y su posible efecto en el costo de vida.
También se mencionó que 2026 es un año electoral a nivel municipal, un factor que puede incidir en la toma de decisiones dentro de la economía.
Asoban señaló que el negocio bancario opera con un alto nivel de apalancamiento, ya que una parte reducida del capital pertenece al sector y el resto corresponde a los clientes.