Banco Mundial anticipa caída del petróleo, oro y café en 2027 mientras los alimentos seguirán subiendo de precio
El Banco Mundial anticipa un cambio importante en los mercados internacionales de materias primas durante 2027, después de un año marcado por el encarecimiento del petróleo, los metales preciosos y los productos agrícolas. Su nuevo informe Commodity Markets Outlook, publicado el 28 de octubre de 2026, proyecta que los precios de estos productos aumentarán 23% durante 2026, pero registrarán una caída general del 7% en 2027.
El organismo atribuye las fuertes variaciones a los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, las interrupciones del comercio internacional y los riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño. Mientras el petróleo Brent podría bajar de USD 91 a USD 79 por barril, el oro pasaría de USD 4.600 a USD 4.250 por onza.
El petróleo podría bajar USD 12 por barril durante 2027
Una de las proyecciones más importantes corresponde al petróleo, cuyo precio aumentó considerablemente por las dificultades de suministro relacionadas con los conflictos internacionales.
El Banco Mundial calcula que el Brent promediará USD 91 por barril en 2026, frente a USD 69 en 2025.
Para 2027, espera una reducción hasta USD 79, mientras que para 2028 proyecta un promedio de USD 70 por barril.
La caída prevista depende de que se recuperen los suministros internacionales y se normalice parcialmente la producción y exportación de petróleo.
Sin embargo, el organismo advierte que si continúan o se agravan los conflictos en Medio Oriente y Rusia, el Brent podría alcanzar USD 105 por barril en 2027.
Este último valor corresponde a un escenario de riesgo, no al pronóstico principal.
El oro alcanzaría USD 4.600 antes de retroceder en 2027
Los metales preciosos también registraron importantes aumentos debido a la incertidumbre internacional y a la búsqueda de inversiones consideradas más seguras.
El Banco Mundial estima que el precio promedio del oro será de USD 4.600 por onza troy durante 2026, frente a USD 3.442 en 2025.
Para el próximo año, proyecta una reducción hasta USD 4.250 por onza, seguida de otra caída a USD 4.000 en 2028.
La tendencia también alcanzaría a otros metales preciosos.
La plata, que podría promediar USD 70 por onza en 2026, bajaría a USD 62 durante 2027.
Por su parte, el platino pasaría de USD 1.950 a USD 1.750 por onza.
Aunque se prevén reducciones, los precios continuarían elevados en comparación con los promedios de años anteriores.
La producción récord de café presionaría sus precios a la baja
El café tendría un comportamiento diferente al de otros productos agrícolas.
El Banco Mundial proyecta que la producción mundial alcanzará 190 millones de sacos durante la temporada 2026-2027, un récord que representaría un crecimiento del 6% frente a la cosecha anterior.
Brasil, Colombia, Etiopía y Vietnam contribuirían a este aumento.
En particular, la producción brasileña podría crecer 14%.
Para 2026, el organismo calcula que el café arábica promediará USD 7,35 por kilogramo, una caída del 13%, mientras que el robusta se ubicaría en USD 3,85, después de una reducción del 21%.
El arábica registraría una disminución adicional de 2% en 2027 y 3% en 2028.
La principal explicación es la recuperación de las cosechas, aunque el clima continúa representando un riesgo para la producción.
El cacao podría volver a subir 10% en 2027
A diferencia del café, el cacao podría registrar un repunte el próximo año.
El Banco Mundial estima que su cotización caerá 37% durante 2026, hasta alcanzar un promedio de USD 4,90 por kilogramo.
Sin embargo, para 2027 pronostica una recuperación del 10%, que llevaría el precio hasta USD 5,40 por kilogramo.
La variación estaría relacionada con las condiciones climáticas en África occidental, especialmente en Costa de Marfil y Ghana, dos países importantes para la producción mundial.
El fenómeno de El Niño podría afectar las cosechas y reducir la oferta disponible.
Cobre y aluminio bajarían después de alcanzar precios elevados
Los metales industriales también presentan perspectivas de moderación.
El Banco Mundial espera que el índice de metales y minerales aumente 25% en 2026, antes de caer 3% en 2027.
Entre las principales proyecciones figuran:
| Materia prima | Promedio 2026 | Proyección 2027 |
|---|---|---|
| Petróleo Brent | USD 91/barril | USD 79/barril |
| Oro | USD 4.600/onza | USD 4.250/onza |
| Plata | USD 70/onza | USD 62/onza |
| Cobre | USD 13.200/tonelada | USD 13.000/tonelada |
| Aluminio | USD 3.250/tonelada | USD 3.100/tonelada |
| Cacao | USD 4,90/kg | USD 5,40/kg |
La demanda de cobre y aluminio continúa impulsada por las inversiones en energías renovables, vehículos eléctricos, redes eléctricas y centros de datos.
Los alimentos seguirían encareciéndose pese a la caída general
El informe advierte que la disminución prevista de las materias primas no significa que todos los productos serán más baratos.
Los precios internacionales de los alimentos aumentarían alrededor de 10% en 2026 y otro 7% en 2027, acumulando un incremento cercano al 18% en los dos años.
Entre los factores que explican esta tendencia figuran las interrupciones en los embarques de granos, los elevados costos de combustible y fertilizantes y los posibles daños a las cosechas provocados por El Niño.
El organismo también proyecta un aumento del 14% en los precios de los fertilizantes durante 2026, antes de regresar aproximadamente a los niveles de 2025 durante el próximo año.
Los conflictos y el clima podrían cambiar todas las proyecciones
El Banco Mundial aclara que sus estimaciones dependen de que los conflictos internacionales no se intensifiquen significativamente.
Si las interrupciones del petróleo se prolongan y las condiciones climáticas afectan gravemente las cosechas, los precios de los alimentos podrían ubicarse 12% por encima del escenario previsto.
Para países que dependen de la importación de combustibles y de la producción agrícola, como Paraguay, estas variaciones internacionales pueden influir en los costos de transporte, los insumos del campo y los ingresos de las exportaciones.
El principal escenario para 2027 contempla petróleo y metales más baratos, pero alimentos todavía bajo presión. La evolución definitiva dependerá de la recuperación de la oferta, los conflictos geopolíticos y las condiciones climáticas.

