El FMI advierte sobre tres amenazas que podrían sacudir los mercados financieros y afectar a los bancos
El Fondo Monetario Internacional (FMI) identificó tres factores que podrían provocar fuertes movimientos en las bolsas, aumentar las dificultades de financiamiento y afectar el funcionamiento de las entidades bancarias a escala internacional. Las advertencias forman parte de su Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial de octubre de 2026, que examina el comportamiento de los mercados y sus principales vulnerabilidades.
El organismo señala que la inteligencia artificial, el aumento de los costos de financiamiento de los gobiernos y los ciberataques constituyen tres focos de riesgo para el sistema financiero. Aunque las principales economías mantienen actividad y los mercados han resistido episodios de incertidumbre, el FMI advierte que el endeudamiento y las conexiones entre instituciones podrían aumentar el alcance de nuevas perturbaciones.
La inteligencia artificial podría provocar una caída en las bolsas
El primer riesgo identificado está relacionado con el crecimiento de las inversiones en inteligencia artificial (IA), especialmente en empresas tecnológicas, centros de datos, semiconductores e infraestructura digital.
Durante los últimos años, este sector atrajo grandes cantidades de capital y contribuyó al aumento del valor de numerosas compañías que cotizan en los mercados internacionales.
Sin embargo, el FMI advierte que si las ganancias de estas empresas resultan inferiores a las expectativas o disminuyen las inversiones, los precios de sus acciones podrían experimentar ajustes importantes.
La preocupación también está relacionada con el creciente uso de financiamiento mediante deuda para sostener proyectos tecnológicos.
Desde 2024, la participación de los operadores de grandes centros de datos en las emisiones internacionales de bonos corporativos con grado de inversión pasó de menos del 1% al 10%.
Inversiones millonarias en tecnología aumentan la exposición financiera
El informe también analiza los acuerdos financieros existentes entre grandes compañías tecnológicas y empresas que desarrollan infraestructura para inteligencia artificial.
El FMI examinó 14 operaciones realizadas desde 2023, que comprenden USD 300.000 millones en inversiones de capital y USD 650.000 millones en deuda.
Estos acuerdos incluyen compromisos de ingresos futuros por aproximadamente USD 1,4 billones.
Una eventual dificultad financiera de las compañías participantes podría afectar simultáneamente el valor de las inversiones, las obligaciones pendientes y los ingresos comprometidos.
En uno de los escenarios evaluados, una reducción de las inversiones relacionadas con inteligencia artificial podría provocar para 2028 una disminución de hasta el 0,4% del PIB mundial, del 1,3% de la inversión y del 0,6% del consumo, en comparación con el escenario de referencia.
La deuda de los gobiernos podría generar nuevas presiones sobre los mercados
El segundo riesgo corresponde al aumento de los intereses que deben pagar los gobiernos para conseguir financiamiento mediante la emisión de bonos.
El FMI vincula esta posibilidad con las presiones inflacionarias, los mayores costos energéticos y las preocupaciones sobre las finanzas públicas.
Cuando las tasas exigidas por los inversionistas aumentan, los gobiernos enfrentan mayores costos para obtener nuevos préstamos o refinanciar sus obligaciones existentes.
El organismo advierte que la elevada deuda pública y las necesidades de refinanciamiento continúan presentes en distintas economías.
Además, una suba repentina de los rendimientos de los bonos gubernamentales puede reducir el valor de otros instrumentos financieros.
Esto podría afectar a bancos, inversionistas y entidades que utilizan esos títulos como respaldo de sus operaciones.
Los ataques informáticos podrían interrumpir pagos y operaciones bancarias
La tercera amenaza identificada por el FMI corresponde al crecimiento de los riesgos de ciberseguridad dentro del sistema financiero internacional.
La expansión de los servicios digitales y la conexión entre bancos, plataformas tecnológicas y proveedores informáticos aumentan la posibilidad de que un ataque afecte simultáneamente a varias instituciones.
Entre las consecuencias consideradas por el organismo figuran interrupciones en los sistemas de pago, problemas para acceder a depósitos bancarios y dificultades en las operaciones bursátiles.
El riesgo adquiere mayor alcance cuando los incidentes involucran a grandes proveedores de tecnología utilizados por numerosas entidades financieras.
El informe señala que, en más del 70% de los casos registrados durante 2026, los proveedores de software prácticamente no dispusieron de tiempo para corregir fallas de seguridad antes de que fueran aprovechadas por atacantes.
El FMI también advierte que las herramientas avanzadas de inteligencia artificial pueden utilizarse tanto para desarrollar ataques como para fortalecer los mecanismos de protección.
El 22% de los activos bancarios mundiales presenta vulnerabilidades en las pruebas del FMI
Además de las tres amenazas principales, el organismo examinó la capacidad de los bancos para enfrentar situaciones económicas adversas.
Las pruebas realizadas indican que las entidades que concentran el 22% de los activos bancarios mundiales podrían quedar por debajo de los niveles mínimos regulatorios de capital en los escenarios de tensión analizados.
Un año antes, esta proporción era del 18%, lo que supone un incremento de cuatro puntos porcentuales.
Estos resultados corresponden a simulaciones de resistencia y no significan que dichas instituciones hayan incumplido actualmente los requisitos de capital.
El análisis también identifica exposiciones en fondos de pensiones, aseguradoras y otras instituciones financieras, especialmente por sus inversiones en activos difíciles de vender rápidamente y el uso de recursos prestados.
El FMI plantea reducir el endeudamiento y reforzar la seguridad financiera
Ante estos escenarios, el Fondo Monetario Internacional señala la necesidad de adoptar medidas destinadas a contener los riesgos que podrían extenderse entre distintas partes del sistema financiero.
Entre las prioridades mencionadas figuran mantener la deuda pública en niveles sostenibles, limitar el endeudamiento excesivo y fortalecer las defensas frente a los ataques informáticos.
El organismo también considera necesario mejorar la supervisión de las empresas tecnológicas que proporcionan servicios utilizados por bancos y otras entidades.
Las advertencias corresponden a riesgos potenciales identificados en el informe de octubre de 2026, y no a una confirmación de que se haya producido una nueva crisis financiera internacional.

