JPMorgan proyecta que bitcoin podría rendir 10% anual durante una década y superar a las acciones, pero advierte riesgos elevados
JPMorgan Asset Management incorporó por primera vez al bitcoin en sus proyecciones de largo plazo para los mercados financieros y estima que la criptomoneda podría generar una rentabilidad anualizada del 10% durante los próximos diez años. Bajo ese escenario, su rendimiento superaría al de las acciones, los bonos y el oro.
Sin embargo, el banco también advirtió que las fuertes variaciones de precio y su comportamiento impredecible frente a otros activos limitan la utilidad del bitcoin dentro de las carteras de inversión tradicionales.
El análisis, publicado en octubre de 2026, reconoce el creciente interés de los inversionistas institucionales por los activos digitales, aunque mantiene reservas sobre el nivel de riesgo que representa la criptomoneda.
Bitcoin aparece por primera vez en las proyecciones de JPMorgan
La división de gestión de activos de JPMorgan incluyó a bitcoin en sus hipótesis de largo plazo sobre los mercados de capitales.
Esta incorporación significa que la entidad comenzó a evaluar formalmente su posible rendimiento junto con instrumentos financieros tradicionales, como acciones, bonos y oro.
El escenario central del informe contempla un retorno anualizado del 10% durante la próxima década.
Esta cifra representa una estimación de rentabilidad promedio compuesta, no una garantía de que el precio aumentará exactamente ese porcentaje cada año.
El banco considera que bitcoin podría ofrecer un rendimiento superior al de otras categorías de inversión, aunque el resultado dependerá de las condiciones futuras del mercado.
La volatilidad de bitcoin podría alcanzar el 55% anual
El principal riesgo identificado por los especialistas está relacionado con los movimientos bruscos del precio.
JPMorgan proyecta una volatilidad anual del 55% para bitcoin, más de tres veces superior a la estimada para las acciones de grandes empresas estadounidenses.
La volatilidad mide cuánto puede variar el valor de un activo durante un periodo determinado.
Por lo tanto, ese 55% no representa una pérdida prevista ni una caída asegurada, sino una estimación de la magnitud de las fluctuaciones que podría experimentar la criptomoneda.
Esta característica hace que una inversión pueda registrar fuertes ganancias en determinados periodos y pérdidas considerables en otros.
Las fuertes caídas pueden reducir las ganancias acumuladas
El informe explica que los descensos pronunciados de un activo pueden afectar su rentabilidad a largo plazo.
Cuando una inversión pierde una parte importante de su valor, necesita una recuperación proporcionalmente mayor para regresar al punto inicial.
Por ejemplo, una caída del 50% requiere posteriormente una subida del 100% para recuperar el capital perdido, sin considerar comisiones ni otros costos.
Esta situación fue experimentada por inversionistas que adquirieron fondos cotizados de bitcoin cerca de sus máximos históricos.
La criptomoneda superó los USD 126.000 durante 2025, pero posteriormente registró retrocesos que llevaron a algunas carteras a acumular pérdidas de hasta el 50%.
JPMorgan utiliza estos episodios para explicar por qué una rentabilidad potencial elevada debe evaluarse junto con el riesgo asumido.
JPMorgan todavía no incorpora bitcoin a sus carteras modelo
Aunque la entidad incluyó bitcoin en sus estimaciones de rendimiento, decidió no incorporarlo todavía a sus principales modelos de inversión diversificada.
La razón está relacionada tanto con su volatilidad como con sus correlaciones inestables frente a otros activos financieros.
La correlación permite analizar si dos inversiones tienden a moverse en la misma dirección o en direcciones opuestas.
Cuando ese comportamiento cambia constantemente, resulta más difícil determinar si una inversión servirá para compensar las pérdidas de otra.
Los analistas Tim Lintern, Thushka Maharaj y Sean Daly, responsables del estudio, consideran que todavía es prematuro tratar a bitcoin como una herramienta confiable para diversificar una cartera equilibrada.
El banco identifica condiciones que podrían modificar su postura
JPMorgan no descarta que bitcoin adquiera un papel más importante dentro de las estrategias tradicionales de inversión en el futuro.
El informe señala que su utilidad podría mejorar si disminuye la volatilidad y se estabiliza su relación con las acciones, los bonos y otros instrumentos.
También considera relevantes los avances en la regulación de las criptomonedas, la liquidez disponible en los mercados y los mecanismos utilizados para establecer sus precios.
Estos factores permitirían evaluar con mayor precisión cómo responde bitcoin ante diferentes escenarios financieros.
Por el momento, el banco mantiene una diferencia entre reconocer su posible rentabilidad y recomendar su incorporación a las carteras equilibradas.
El 10% de los clientes encuestados ya tiene criptomonedas
El estudio también presenta datos sobre la participación de los clientes de JPMorgan en el mercado de activos digitales.
Entre los inversionistas encuestados, aproximadamente uno de cada diez declaró que ya mantiene criptomonedas dentro de su cartera.
Además, alrededor del 17% manifestó que tiene previsto dar prioridad a las criptomonedas dentro de sus decisiones de inversión.
Los datos muestran que una parte de los clientes continúa explorando estos instrumentos, incluso mientras persisten dudas sobre sus riesgos.
El banco relaciona este interés con el desarrollo de regulaciones más definidas y la ampliación de los servicios financieros vinculados con activos digitales.
Wall Street amplía su participación en el mercado de criptomonedas
El informe señala que las principales instituciones financieras han incrementado su participación en actividades relacionadas con criptomonedas desde el inicio de la pandemia.
Entre las iniciativas mencionadas figuran servicios de negociación de activos digitales, fondos especializados y proyectos de tokenización.
La tokenización permite representar determinados activos o derechos mediante registros digitales en redes tecnológicas.
Estas actividades forman parte de una transformación más amplia de los servicios financieros, aunque su crecimiento no elimina los riesgos asociados a los precios de las criptomonedas.
JPMorgan también anticipa grandes inversiones en tecnología
Además de bitcoin, el estudio analiza factores que podrían influir en el rendimiento de los mercados durante la próxima década.
La entidad identifica el nacionalismo económico, la adopción de nuevas tecnologías y los cambios en la distribución del capital como tendencias relevantes.
Los investigadores estiman que una ola de inversión global de USD 15 billones podría respaldar la actividad económica y los rendimientos financieros en ese periodo.
También prevén que el desarrollo tecnológico no estará limitado a la inteligencia artificial, sino que incluirá avances en medicina, robótica y actividades espaciales.
En cuanto a bitcoin, la conclusión del banco mantiene dos aspectos diferenciados: una rentabilidad anualizada potencial del 10% y una volatilidad estimada del 55%.
Por esa razón, aunque la criptomoneda aparece por primera vez en sus proyecciones de largo plazo, JPMorgan todavía no considera que reúna las condiciones necesarias para funcionar como un instrumento estable de diversificación.

