La Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) planteó que la apertura generada por el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur necesitará estar acompañada por mejoras internas para que pueda traducirse en inversiones, nuevos negocios y mayor capacidad exportadora. Entre los puntos señalados aparecen infraestructura, tecnología empresarial, seguridad logística y transporte.
El mercado europeo abre posibilidades, pero exige preparación
A casi diez meses de la firma del acuerdo y con una implementación escalonada, el sector empresarial comenzó a poner el foco en lo que Paraguay deberá hacer puertas adentro. La ampliación de mercados aparece como una parte del proceso, mientras que el siguiente paso pasa por contar con condiciones capaces de recibir capital y acompañar una eventual expansión del comercio.
Desde el gremio empresarial sostienen que existe un interés creciente de capital europeo, con presencia de inversiones procedentes de España y Alemania. También se mencionan proyectos vinculados al sector forestal y a la industria frigorífica porcina, dentro de una búsqueda por utilizar Paraguay como plataforma productiva para otros mercados.
La hidrovía aparece entre los puntos centrales
Uno de los asuntos planteados es la necesidad de trabajar con una planificación de largo plazo para la Hidrovía Paraguay-Paraná, considerada una pieza central para el movimiento de mercaderías del país.
El sector empresarial propone pasar de soluciones puntuales a una estrategia más extensa para el transporte fluvial y la integración regional. También plantea inversiones en infraestructura para exportación, tecnología dentro de las empresas y seguridad en la cadena logística.
Las exigencias ambientales también entran en la discusión
Otro punto que forma parte del debate son las regulaciones socioambientales vinculadas al mercado europeo. Algunos sectores productivos cuestionan el alcance que podrían tener determinadas exigencias sobre la actividad económica y el uso de tierras.
Dentro de esa discusión también aparecen los créditos de carbono y el desarrollo forestal. Desde el sector empresarial plantean diferenciar entre mecanismos que puedan limitar el aprovechamiento productivo de la tierra y aquellos que permitan desarrollar nuevas actividades forestales vinculadas a estos instrumentos.
El escenario coloca así al acuerdo UE-Mercosur no solamente como una apertura comercial, sino también como una agenda que requerirá decisiones sobre logística, infraestructura, transporte, tecnología y cumplimiento de estándares internacionales para que las oportunidades comerciales puedan convertirse en operaciones concretas.

