El enfoque apunta a impulsar formación en nuevas habilidades tecnológicas, debido a la reconversión que atraviesan distintos puestos de trabajo ante el uso creciente de herramientas automatizadas.
La tendencia busca pasar del simple monitoreo de datos biométricos hacia herramientas de salud preventiva, con relojes, anillos y pulseras capaces de procesar información como frecuencia cardíaca, sueño, oxígeno en sangre, presión arterial, glucosa y temperatura corporal.
El veredicto fue dictado este lunes en un tribunal federal de Oakland, California, tras un juicio de dos semanas sobre la disputa entre los empresarios que participaron en la fundación de OpenAI en 2015.
La compañía planea ampliar sus funciones de escritura con un sistema similar a Grammarly, que mostraría el texto original junto con sugerencias de revisión.