La medida se enmarca en el proceso de digitalización de servicios, orientado a gestionar turnos sin necesidad de acudir de forma presencial al centro asistencial.
Uno de los efectos más comunes de beber agua antes de acostarse es la necesidad de interrumpir el sueño para orinar, una condición conocida como nicturia.
El estudio indica que el consumo pasivo de contenidos, impulsado por algoritmos, se vincula con mayores niveles de estrés, ansiedad y síntomas depresivos en jóvenes.