El uso irregular de energía derivó en pérdidas económicas significativas, estimadas en montos millonarios, de acuerdo con los datos expuestos en el operativo.
El aumento del consumo en los últimos años generó la necesidad de evaluar opciones adicionales a la matriz actual, que sigue centrada en la generación hidroeléctrica.
La medida fue adoptada tras la presentación de una protesta por parte de una empresa participante, que cuestionó el Pliego de Bases y Condiciones del llamado.
En marzo de 2024 se contabilizaban 7.567 trabajadores bajo esta modalidad, mientras que en 2026 la cifra asciende a 22.687, evidenciando una expansión acelerada del esquema.