Es posible que los responsables de política monetaria consideren reducir las tasas un cuarto de punto porcentual el próximo mes, tras un recorte mayor en su reunión de septiembre.
Para enfrentar esta situación, el gobierno ha solicitado la aprobación de dos préstamos internacionales, uno por 75 millones de dólares ante la Corporación Andina de Fomento (CAF) y otro por 250 millones de dólares ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Moody’s mencionó que, aunque la credibilidad del marco fiscal brasileño es moderada, el crecimiento sostenido y el compromiso con una política fiscal prudente podrían estabilizar la deuda a mediano plazo.