Durante una reunión del Politburó en septiembre, los líderes chinos solicitaron reducciones sustanciales de las tasas de interés y acciones para evitar que el mercado inmobiliario siga declinando.
Tras el fallo de la planta, el gobierno decidió limitar las industrias clave y cancelar actividades oficiales para priorizar el suministro eléctrico al sector residencial.
Se anticipa que el Banco Mundial hará un llamamiento a los donantes, incluido el principal accionista, Estados Unidos, durante las próximas reuniones anuales en Washington.