Las movilizaciones opositoras se realizaron en diferentes ciudades del país, incluyendo Maracaibo y Valencia, donde las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
La medida afecta tanto a los puertos como a las playas públicas, luego de que olas de hasta cuatro metros de altura golpearan diversas zonas de la costa peruana.
Según sus declaraciones, prefiere permanecer en su hogar, ubicado en Rincón del Cerro, donde planea pasar sus últimos días dedicado a su chacra y actividades cotidianas.