Desde el Kremlin indicaron que cualquier cese de los enfrentamientos dependerá de la suspensión del suministro de armas y apoyo de inteligencia a Ucrania.
Las tierras serán adquiridas a nombre de la Unión y destinadas a los pueblos indígenas. La medida forma parte de un proceso de compensación territorial tras la construcción del embalse hidroeléctrico en 1982.