El documento señala que las medidas fueron adoptadas en respuesta a políticas y acciones atribuidas al gobierno brasileño, las cuales son consideradas como una amenaza a la seguridad nacional estadounidense.
El comportamiento de estos indicadores ha sido interpretado por ciertos estrategas como una señal de baja sensibilidad frente a las amenazas arancelarias.
Además del arancel del 25%, se contempla una penalización adicional por el vínculo comercial con Rusia, de acuerdo a los lineamientos planteados en la publicación oficial.