Luego de que trascendieran esos avances, Donald Trump calificó públicamente a Jerome Powell como “incompetente” o “corrupto”, expresiones que elevaron el nivel del conflicto institucional.
Desde Pekín se indicó el rechazo a las acciones unilaterales y se reiteró la oposición a prácticas consideradas como coercitivas en el ámbito internacional.