Moody’s advierte que ahorristas de Ueno Bank podrían perder parte de su dinero y solo el 30% de los depósitos está asegurado
La calificadora internacional Moody’s Ratings advirtió que la crisis de Ueno Bank podría provocar demoras e incluso pérdidas económicas para los clientes cuyos depósitos superan la cobertura legal. Aunque considera que el sistema financiero paraguayo tiene capacidad para contener las consecuencias del procedimiento de resolución bancaria, señaló que el resultado dependerá de la rapidez y el orden con que actúen las autoridades.
El informe establece una diferencia entre la cantidad de personas protegidas por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y el volumen total de dinero alcanzado por esa cobertura. Mientras las estimaciones del Banco Central del Paraguay (BCP) indican que el 97% de los ahorristas tendría completamente asegurados sus depósitos, solamente alrededor del 30% del valor total depositado se encuentra cubierto por la garantía.
El 97% de los ahorristas está protegido, pero no todo el dinero
Uno de los datos centrales del análisis de Moody’s es la concentración de recursos que supera los límites establecidos por la legislación bancaria.
La cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos alcanza 75 salarios mínimos mensuales, equivalentes a G. 228.300.000 por persona y por entidad financiera, después de realizar las compensaciones que correspondan.
Aunque este mecanismo permitiría cubrir completamente los ahorros de aproximadamente el 97% de los depositantes de Ueno Bank, la situación es diferente cuando se analiza la totalidad del dinero administrado por el banco.
De acuerdo con la calificadora, solo cerca del 30% del valor de los depósitos está protegido por el fondo, lo que deja una proporción importante de recursos fuera del alcance de la garantía legal.
Clientes con depósitos superiores al límite podrían enfrentar pérdidas
Moody’s señaló que las personas y empresas con recursos superiores al monto garantizado deberán recurrir al procedimiento de recuperación de activos de Ueno Bank para intentar cobrar la diferencia.
Esto significa que el dinero que exceda la protección del FGD no tiene una devolución automática asegurada.
Los acreedores deberán reclamar contra los activos que permanezcan disponibles después de las operaciones de resolución bancaria.
La calificadora advirtió que el monto que finalmente podría recuperarse es incierto, por lo que algunos depositantes podrían enfrentar retrasos prolongados o pérdidas parciales.
Al excluir los recursos del Instituto de Previsión Social (IPS) y otras instituciones públicas, los saldos no asegurados representan aproximadamente el 40% de los depósitos de Ueno Bank.
Ueno Bank concentraba el 9% de todos los depósitos del país
El informe también dimensiona la participación que había alcanzado la entidad dentro del mercado financiero paraguayo.
A septiembre de 2026, Ueno Bank administraba el 9% de los depósitos y el 8% de los créditos del sistema bancario nacional.
Su salida del mercado constituye, por lo tanto, un procedimiento que involucra una parte considerable de los recursos administrados por las instituciones financieras.
La decisión del BCP de iniciar la resolución bancaria se produjo después de una revisión de supervisión y ajustes a los estados financieros, que dejaron el índice de solvencia de Ueno Bank por debajo del 50% del mínimo legal requerido.
Los responsables del procedimiento deberán evaluar los activos, las obligaciones pendientes y las alternativas disponibles para atender a los acreedores.
El fondo de garantía cuenta con aproximadamente USD 1.600 millones
Sobre la capacidad de respuesta del mecanismo de protección, Moody’s informó que el Fondo de Garantía de Depósitos disponía de aproximadamente USD 1.600 millones de liquidez a septiembre de 2026.
Esa cantidad equivale a alrededor de dos veces el valor de los depósitos asegurados de Ueno Bank.
La calificadora también recordó que el Estado dispone de mecanismos legales para respaldar al fondo mediante la emisión de bonos financiados con contribuciones futuras, si sus recursos resultaran insuficientes.
No obstante, la existencia de liquidez para cubrir los depósitos garantizados no implica que todos los recursos superiores al límite legal puedan recuperarse.
Otros bancos podrían recibir parte de los depósitos de Ueno
La salida de Ueno Bank también podría modificar la distribución de los recursos dentro del sistema financiero.
Moody’s identificó a Itaú, Continental, Sudameris y GNB entre las entidades que podrían recibir parte de los depósitos trasladados desde Ueno Bank.
Estas cuatro instituciones concentran aproximadamente el 60% de los depósitos del sistema bancario paraguayo.
El análisis también menciona que la menor competencia por captar recursos podría moderar los costos de financiamiento que los bancos afrontaron durante los últimos años.
En cuanto a las obligaciones con otras instituciones locales, la calificadora considera que los riesgos de contagio podrían mantenerse limitados debido a la exposición relativamente reducida del resto del sistema.
Moody’s considera que la crisis podría acelerar cambios en las reglas bancarias
La calificadora también contempla que el BCP podría reforzar las exigencias de capital y acelerar la adaptación de las regulaciones nacionales a los estándares internacionales de Basilea III.
A septiembre de 2026, el capital regulatorio del sistema bancario equivalía al 17,1% de los activos ponderados por riesgo.
Por otra parte, los préstamos problemáticos aumentaron del 2,1% en diciembre de 2025 al 2,5% en septiembre de 2026, mientras las reservas constituidas para posibles pérdidas cubrían el 113% de esas operaciones.
Moody’s considera que las instituciones financieras cuentan con niveles de capital que permitirían absorber eventuales nuevas exigencias regulatorias.
Sin embargo, su evaluación sobre la crisis de Ueno Bank está condicionada a que las autoridades ejecuten el procedimiento de resolución de forma rápida y ordenada, particularmente para limitar las consecuencias sobre depositantes, empresas y el resto del sistema financiero paraguayo.

