Nueva vacuna personalizada contra el melanoma reduce 42% el riesgo de recaída o muerte en un ensayo con 1.137 pacientes
Una vacuna experimental contra el melanoma, uno de los tipos de cáncer de piel más peligrosos, consiguió reducir en 42% el riesgo de recaída o muerte al combinarse con un tratamiento de inmunoterapia. Los resultados corresponden a un ensayo clínico de fase 3 realizado con 1.137 pacientes que habían sido operados para extirpar sus tumores.
Los resultados fueron presentados este sábado 24 de octubre de 2026 durante el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrado en Madrid. La investigación, difundida por la agencia EFE, representa un avance en el desarrollo de terapias contra el cáncer diseñadas a partir de las características de cada paciente.
Una vacuna fabricada a partir del tumor de cada persona
El tratamiento experimental se denomina intismeran autogene y fue desarrollado por las farmacéuticas Moderna y Merck, conocida como MSD fuera de Estados Unidos y Canadá.
Su principal característica es que no se fabrica de la misma manera para todos los pacientes.
Los investigadores analizan el tumor de cada persona para identificar alteraciones específicas de las células cancerosas.
A partir de esa información, diseñan una vacuna utilizando tecnología de ARN mensajero, similar a la empleada en algunas vacunas contra el COVID-19.
El preparado puede incorporar instrucciones para producir hasta 34 neoantígenos, proteínas anormales asociadas con el cáncer que ayudan al sistema inmunitario a identificar posibles células tumorales.
El objetivo es que las defensas del organismo reconozcan y ataquen las células cancerosas que puedan permanecer después de una intervención quirúrgica.
Más de 1.100 pacientes participaron en la investigación
El ensayo clínico, denominado INTerpath-001, se desarrolló en hospitales de diferentes países.
Participaron 1.137 adultos con melanoma cutáneo que previamente habían sido sometidos a cirugía.
Los investigadores distribuyeron a los participantes en dos grupos:
- 757 pacientes recibieron la vacuna personalizada junto con el medicamento de inmunoterapia pembrolizumab.
- 380 pacientes recibieron pembrolizumab acompañado de un placebo.
El pembrolizumab, comercializado como Keytruda, es una inmunoterapia utilizada en el tratamiento del melanoma después de la cirugía.
La comparación permitió evaluar si incorporar la vacuna ofrecía beneficios adicionales frente al medicamento administrado por sí solo.
El riesgo de recaída o muerte disminuyó 42%
Después de un seguimiento medio de 24,6 meses, los investigadores comprobaron que los pacientes que recibieron la combinación experimental presentaron una reducción relativa del 42% en el riesgo de recaída o muerte.
Este resultado significa que, durante el periodo estudiado, la combinación mostró una menor frecuencia de esos acontecimientos en comparación con la inmunoterapia sola.
La cifra no significa que el tratamiento cure al 42% de los pacientes ni que evite el 42% de todas las muertes por melanoma.
Se trata de una medida estadística que compara el riesgo de recaída o muerte entre los dos grupos participantes.
La investigadora principal, Georgina Long, del Instituto del Melanoma de Australia, destacó la importancia del resultado para personas con alto riesgo de que la enfermedad reaparezca.
La vacuna también redujo el riesgo de metástasis a distancia
La investigación examinó otro indicador relacionado con la evolución del cáncer.
Los pacientes tratados con la vacuna y la inmunoterapia presentaron una reducción relativa del 38% en el riesgo de desarrollar metástasis a distancia o morir, frente a quienes recibieron solamente pembrolizumab.
Las metástasis ocurren cuando las células cancerosas se extienden desde el tumor original hacia otras partes del organismo.
Los investigadores también identificaron que, después de seis meses, la combinación experimental se asoció con una reducción relativa del 58% en el riesgo de recurrencia o muerte, dentro del análisis correspondiente a ese periodo.
Estos resultados refuerzan el interés científico por las terapias personalizadas, aunque todavía se necesitan datos adicionales para determinar cuánto tiempo se mantienen sus beneficios.
Fiebre, cansancio y dolor en la inyección fueron los efectos más frecuentes
Los responsables del ensayo también evaluaron los efectos secundarios asociados con el tratamiento.
Entre las reacciones notificadas con mayor frecuencia se encontraron:
- Fiebre.
- Dolor en el lugar de aplicación de la vacuna.
- Fatiga o cansancio.
La información presentada corresponde a los resultados provisionales del ensayo.
Los investigadores continuarán realizando controles para evaluar la seguridad y la evolución de los pacientes durante periodos más prolongados.
Los científicos todavía no pueden confirmar si aumenta la supervivencia total
A pesar de los resultados favorables, los responsables del estudio aclararon que existen preguntas importantes pendientes de respuesta.
Una de ellas es determinar si la combinación permite que los pacientes vivan más tiempo en términos de supervivencia global.
Los datos disponibles todavía no son suficientes para establecer ese beneficio de manera definitiva.
También será necesario conocer si la reducción del riesgo de recaída se mantiene durante los próximos años y cuáles son los grupos de pacientes que más pueden beneficiarse.
La vacuna continúa siendo experimental y los resultados presentados no equivalen a una aprobación para su utilización generalizada.
El avance abre posibilidades para otros tratamientos contra el cáncer
La importancia del ensayo radica en que se trata del primer estudio de fase 3 que demuestra una reducción del riesgo de recaída o muerte mediante un tratamiento diseñado a partir de las características específicas del tumor de cada paciente.
Este enfoque representa una diferencia frente a los medicamentos desarrollados para utilizarse de forma general en grandes grupos de personas.
Los investigadores consideran que la tecnología podría contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos personalizados.
Sin embargo, los resultados corresponden específicamente al melanoma de alto riesgo tratado después de una cirugía y no demuestran que la vacuna funcione contra todos los tipos de cáncer.
La aplicación de esta tecnología en otras enfermedades oncológicas requiere investigaciones independientes.
El tratamiento aún necesita más seguimiento antes de llegar a los pacientes
La presentación realizada en Madrid constituye un paso dentro del proceso de investigación clínica.
El ensayo de fase 3 es una de las etapas más avanzadas para evaluar la eficacia y seguridad de un medicamento antes de solicitar su autorización sanitaria.
Los responsables deberán continuar el seguimiento de los participantes y completar la evaluación de los resultados.
También deberán resolverse desafíos relacionados con la producción personalizada, debido a que cada vacuna debe fabricarse utilizando información del tumor de una persona en particular.
Por ahora, el principal resultado confirmado es una reducción relativa del 42% en el riesgo de recaída o muerte, al añadir la vacuna experimental a la inmunoterapia utilizada después de la cirugía del melanoma.

