Casi 180.000 personas no saben leer ni escribir en Paraguay y la situación limita sus oportunidades laborales
Paraguay registró 178.654 personas de 15 años o más que no sabían leer ni escribir, conforme a los resultados del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra representa aproximadamente el 3,9% de una población de 4.580.873 habitantes comprendidos en ese rango de edad.
El informe del INE resalta las diferencias educativas entre hombres y mujeres, así como entre las ciudades y las comunidades rurales. También aborda las consecuencias de estas limitaciones para acceder a empleos, realizar trámites y utilizar servicios financieros y tecnológicos.
El analfabetismo afecta más a las comunidades rurales
Los registros oficiales muestran diferencias importantes dependiendo del lugar de residencia.
En las ciudades, la proporción de habitantes de 15 años o más que no sabían leer ni escribir alcanzaba el 2,4%, mientras que en las zonas rurales llegaba al 7,2%.
Esto significa que la tasa rural triplicaba la registrada en las áreas urbanas, una diferencia que también se observa en los años de formación académica acumulados por la población.
El censo identificó que los residentes urbanos tenían un promedio de 10,8 años de estudio, frente a los 7,7 años registrados en las comunidades rurales.
La distancia entre ambos grupos superaba los tres años de escolarización.
Las mujeres presentan una mayor tasa de analfabetismo
Las cifras del INE también permiten distinguir las diferencias educativas por sexo.
Entre las mujeres de 15 años y más, la tasa alcanzaba el 4,3%, mientras que entre los hombres se situaba en el 3,5%.
Las estadísticas corresponden a personas que no adquirieron las capacidades convencionales de lectura y escritura, independientemente de otras habilidades que pudieran haber desarrollado.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) considera analfabeta a una persona que no puede leer ni escribir un texto sencillo vinculado con situaciones habituales.
Por su parte, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) diferencia el analfabetismo absoluto de las limitaciones funcionales, que incluyen dificultades para aplicar conocimientos básicos de lectura, escritura y matemáticas en actividades cotidianas.
No saber leer ni escribir también dificulta conseguir trabajo
La falta de alfabetización puede restringir las posibilidades de acceder a determinados puestos laborales, participar en capacitaciones y desarrollar actividades que requieren interpretar instrucciones o documentos escritos.
Estas condiciones también pueden representar obstáculos para realizar gestiones administrativas, utilizar plataformas digitales, comprender documentos financieros o acceder a determinados servicios bancarios.
El análisis de MF Economía e Inversiones vincula estas habilidades con la participación económica y las oportunidades de incorporación a trabajos de mayor productividad.
Por tanto, las diferencias en el acceso a la educación tienen implicaciones que van más allá del ámbito escolar y alcanzan distintas actividades de la vida diaria.
Paraguay redujo la población sin estudios durante dos décadas
Los resultados históricos del INE muestran cambios en la formación educativa de los habitantes.
En 2002, el 6,1% de la población no había alcanzado ningún nivel educativo. Para 2022, esa proporción había descendido al 3,1%.
Durante ese periodo también aumentó la participación de personas que cursaron estudios secundarios y superiores.
Sin embargo, las estadísticas de 2022 todavía contabilizaban 178.654 habitantes de 15 años o más sin conocimientos básicos de lectura y escritura.
Ambos indicadores tienen definiciones diferentes: uno mide la ausencia de escolarización formal y el otro la capacidad de leer y escribir.
Las diferencias por territorio siguen presentes en las estadísticas
Los datos censales permiten identificar grupos poblacionales con mayores tasas de analfabetismo, especialmente en determinados territorios y segmentos de edad.
El análisis plantea la necesidad de orientar las intervenciones educativas hacia las comunidades donde se concentra la población que todavía no sabe leer ni escribir.
Las cifras corresponden al Censo Nacional de 2022, que constituye la base estadística utilizada para describir la situación educativa y su relación con las oportunidades económicas en Paraguay.

