Los agricultores dedicados al cultivo de tomate y locote en Paraguay enfrentan dificultades para comercializar sus cosechas, en medio de una mayor disponibilidad de productos y daños ocasionados por las últimas lluvias y granizadas. La Asociación de Productores Frutihortícolas del Paraguay informó que el tomate se está ofreciendo directamente en las fincas desde G. 1.500 por kilogramo, mientras que el locote registra valores a partir de G. 3.000.
El gremio explicó que la situación afecta tanto a los cultivos dañados por las condiciones meteorológicas como a aquellos que pudieron ser cosechados, debido a que una parte de la producción permanece sin compradores. Los precios actuales tampoco permiten recuperar todos los gastos asumidos durante el proceso de cultivo, de acuerdo con los representantes del sector.
El tomate se comercializa entre G. 1.500 y G. 2.000 por kilo
La Asociación de Productores Frutihortícolas del Paraguay reportó que el precio del tomate en finca oscila actualmente entre G. 1.500 y G. 2.000 por kilogramo.
En el caso del locote, los valores se encuentran entre G. 3.000 y G. 4.000 por kilogramo, aunque las dificultades de comercialización también alcanzan a este producto.
El gremio señaló que los agricultores venían recibiendo mejores precios por sus cosechas, pero el escenario cambió debido a la acumulación de mercaderías disponibles para la venta.
La mayor cantidad de tomate en el mercado está dificultando la colocación de los productos, incluso cuando los agricultores aceptan comercializarlos a valores inferiores a los registrados anteriormente.
Agricultores necesitan entre G. 5.000 y G. 10.000 para cubrir sus costos
Uno de los principales inconvenientes señalados por el sector es la diferencia entre los precios actuales y los montos necesarios para financiar la producción.
La asociación indicó que el tomate debería venderse en finca entre G. 5.000 y G. 10.000 por kilogramo para que los agricultores puedan afrontar los gastos de cultivo.
Sin embargo, las operaciones actuales se realizan por montos que llegan a ubicarse en G. 1.500 por kilo, considerablemente por debajo del nivel señalado por el gremio.
Esta diferencia afecta la recuperación del dinero destinado a la producción agrícola y se suma a las dificultades que enfrentan los trabajadores para encontrar compradores.
Los representantes del sector advirtieron que las pérdidas económicas terminan siendo absorbidas por los propios agricultores, debido a la imposibilidad de comercializar toda la cosecha.
Lluvias y granizadas también ocasionaron pérdidas en los cultivos
Las recientes condiciones meteorológicas representan otro problema para los productores frutihortícolas.
Las lluvias y granizadas registradas en distintas zonas productivas ocasionaron daños en plantaciones e instalaciones agrícolas.
De acuerdo con el gremio, quienes lograron conservar sus cultivos después de los temporales también enfrentan dificultades para vender las mercaderías.
La asociación explicó que actualmente los agricultores atraviesan dos situaciones simultáneas: daños ocasionados por el clima y precios que no permiten cubrir los costos de producción.
A esto se suma la acumulación de tomate disponible en el mercado, que limita las posibilidades de comercialización en las cantidades esperadas.
Solo el 20% de los supermercados compra directamente a productores
La comercialización de frutas y hortalizas también fue abordada mediante iniciativas de vinculación entre agricultores y supermercados.
Meses atrás, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) promovió un mecanismo para acercar a los gremios frutihortícolas con establecimientos asociados a la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu).
El propósito era facilitar la venta directa de productos agrícolas a las cadenas comerciales, disminuyendo la participación de intermediarios.
Sin embargo, la asociación estima que solo alrededor del 20% de los supermercados trabaja directamente con productores, mientras que los demás realizan sus compras mediante otros participantes de la cadena de distribución.
El gremio considera que ampliar estos acuerdos permitiría mejorar las posibilidades de venta de las cosechas y modificar los costos asociados al traslado de los productos hasta los establecimientos comerciales.
Intermediarios forman parte de las dificultades para colocar la producción
Los representantes del sector señalaron que una mayor vinculación comercial entre agricultores y supermercados podría facilitar el acceso de los productos nacionales a los puntos de venta.
Actualmente, una parte importante de las operaciones pasa por intermediarios que adquieren las mercaderías y posteriormente las distribuyen a los comercios.
El gremio sostiene que este mecanismo incorpora etapas adicionales dentro de la comercialización y puede generar diferencias entre los valores pagados en finca y los precios a los que llegan los productos a los supermercados.
Por este motivo, los productores plantean la necesidad de ampliar los acuerdos de compra directa, especialmente durante períodos en los que existe una elevada disponibilidad de frutas y hortalizas.
Productores también observan los posibles efectos de El Niño
Otro asunto que genera preocupación en el sector es la posible incidencia del fenómeno climático de El Niño sobre las actividades agrícolas.
La asociación informó que algunos productores ya comenzaron a adoptar medidas preventivas, principalmente aquellos que desarrollan sus cultivos a campo abierto.
Las condiciones meteorológicas pueden modificar la calidad de los productos y afectar el desarrollo de las plantaciones.
No obstante, el gremio no detalló cuáles son las medidas específicas implementadas ni qué cultivos podrían registrar mayores consecuencias.
Mientras tanto, los agricultores continúan enfrentando dificultades para comercializar tomate y locote, con precios en finca que se mantienen por debajo de los valores que el sector considera necesarios para cubrir sus gastos de producción.

