El Centro de Importadores del Paraguay (CIP) manifestó su rechazo a la propuesta impulsada por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) para modificar las ventajas tributarias que actualmente alcanzan a los vehículos eléctricos e híbridos. El planteamiento oficial contempla pasar de la exoneración vigente a un sistema en el que los impuestos comenzarían a aplicarse de manera progresiva.
El plan contempla IVA y aranceles desde una primera etapa
La propuesta que el Poder Ejecutivo prevé remitir al Congreso establece inicialmente una tasa efectiva de IVA del 5% y un arancel del 10% sobre el valor de importación de los vehículos eléctricos. El esquema tendría un periodo de transición de cinco años.
Para 2032, el planteamiento prevé que estos automóviles alcancen un IVA del 10% y un arancel aduanero del 20%, acercando progresivamente su tratamiento impositivo al que reciben los vehículos que funcionan con combustibles.
La recaudación prevista crecería con el avance del esquema
Las estimaciones de la DNIT apuntan a obtener alrededor de USD 15 millones durante el primer año de aplicación y llegar hasta USD 30 millones en la etapa final del proceso. La institución sostiene que la modificación pretende reducir la diferencia tributaria existente entre ambas tecnologías de movilidad.
Actualmente, la normativa paraguaya concede beneficios fiscales a los vehículos eléctricos como parte de una política creada para facilitar su incorporación al mercado y aprovechar la disponibilidad de energía eléctrica del país.
El sector importador pide mantener los incentivos
Desde el CIP sostienen que la movilidad eléctrica todavía ocupa una proporción reducida del parque automotor nacional y consideran prematuro disminuir los incentivos disponibles. El gremio también señala que los híbridos autorrecargables quedarían sin los actuales beneficios, mientras que los eléctricos y los híbridos enchufables afrontarían una reducción parcial de las ventajas tributarias.
La posición del sector también apunta al gasto estatal. Los importadores plantean que antes de incorporar mayores cargas tributarias o disminuir exenciones debería analizarse la eficiencia de las compras públicas y el uso de los recursos del Estado.
DNIT plantea reducir la diferencia frente a los vehículos convencionales
La administración tributaria sostiene que el mercado cambió desde la aprobación de los incentivos en 2022 y que actualmente existe una oferta más amplia de vehículos eléctricos. Dentro de su argumento, señala que algunos modelos eléctricos de alta gama acceden a una exoneración completa mientras los automóviles convencionales afrontan la carga tributaria vigente.
El proyecto todavía deberá pasar por el proceso legislativo una vez presentado al Congreso, donde se definirá el alcance final de las modificaciones previstas para la importación de vehículos eléctricos.

