La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elevó sus previsiones de inflación para 2027 en prácticamente todas las economías del G20 y advirtió que varios bancos centrales podrían necesitar subir nuevamente las tasas de interés para contener las presiones sobre los precios. Las únicas excepciones dentro del grupo fueron China y Arabia Saudita.
El cambio frente a las proyecciones publicadas en junio aparece en un escenario marcado por mayores costos de la energía, una demanda más resistente de lo previsto y niveles de inflación todavía superiores a las metas de varios bancos centrales.
La Fed tendría otra subida antes de terminar el año
Dentro de sus nuevas estimaciones, la OCDE prevé un aumento adicional de tasas en Estados Unidos durante 2026. También anticipa nuevos ajustes moderados en la zona euro, Australia y Corea del Sur, además de incrementos adicionales en Japón.
El escenario se conoce después de que la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón elevaran sus tasas con apenas una semana de diferencia durante septiembre.
Reino Unido y Canadá quedarían sin cambios por ahora
El panorama no es igual para todas las economías. La OCDE considera que el Banco de Inglaterra y el Banco de Canadá mantendrían sus tasas sin modificaciones por el momento, mientras otros países continuarían endureciendo sus condiciones monetarias.
Las tasas de referencia terminan influyendo en distintos costos financieros de cada economía, desde préstamos empresariales hasta créditos para hogares, aunque el efecto final depende de las condiciones de cada mercado.
El crecimiento mundial cambia poco frente a junio
A pesar de la revisión de la inflación, la OCDE mantuvo prácticamente sin modificaciones su perspectiva de crecimiento mundial frente a las estimaciones realizadas en junio. Entre los principales ajustes aparecen recortes para Canadá y Francia.
La organización señaló que la evolución de la economía global continúa muy vinculada al conflicto en Medio Oriente, además de los cambios en aranceles, restricciones comerciales y problemas en las cadenas de suministro.
Energía y precios mantienen la presión sobre las tasas
La OCDE considera que los bancos centrales deberán seguir atentos a posibles nuevos aumentos de los precios energéticos y a presiones de demanda mayores a las esperadas, especialmente en economías donde la inflación continúa por encima de los objetivos establecidos.
El organismo también señaló que los próximos aumentos de tasas podrían continuar, aunque no necesariamente alcanzarían la magnitud del ciclo de endurecimiento aplicado después del fuerte salto inflacionario registrado a partir de 2022.

