Amazon bloqueó el acceso de Muse, el agente de inteligencia artificial de Meta, a su plataforma de comercio electrónico luego de que la herramienta comenzara a navegar y realizar tareas de compra en nombre de los usuarios. La compañía sostuvo que este tipo de sistemas externos debe operar con autorización previa y de manera identificable dentro de su tienda.
La medida comenzó a aplicarse durante la noche del domingo. Desde entonces, las personas que intentan utilizar Muse para realizar una compra en Amazon reciben un aviso indicando que el acceso de un agente de IA no autorizado incumple las condiciones de uso de la plataforma.
Muse fue diseñado para hacer tareas por cuenta del usuario
Meta presentó Muse a comienzos de septiembre como un asistente capaz de ejecutar acciones en internet, entre ellas buscar productos, organizar citas y avanzar en procesos de compra. La herramienta puede navegar por sitios web y completar distintas tareas después de recibir instrucciones del usuario.
Antes de confirmar una compra, el sistema solicita autorización a la persona, de acuerdo con la explicación ofrecida por Meta durante el lanzamiento del producto. La compañía sostiene además que el agente trabaja dentro de un entorno virtual dedicado y utiliza mecanismos específicos para proteger información sensible.
Amazon cuestiona el acceso sin un acuerdo previo
El punto central de la disputa está en las reglas para utilizar plataformas externas. Amazon sostiene que Meta no solicitó autorización antes de permitir que Muse ingresara a su tienda y también cuestionó que el agente no se identificara claramente como una herramienta automatizada mientras navegaba.
La empresa había solicitado que Amazon fuera excluida del funcionamiento de Muse, pero el pedido no fue atendido antes del bloqueo. Amazon terminó aplicando restricciones directamente sobre el acceso del agente.
Las credenciales también forman parte de la discusión
Otro punto señalado dentro del conflicto está relacionado con el manejo de datos de acceso. Amazon planteó dudas sobre la forma en que Muse interactúa con las credenciales y las cuentas de los compradores.
Meta, por su parte, sostiene que Muse no visualiza directamente las contraseñas ni los medios de pago y que esa información se administra mediante sistemas separados del modelo principal. La compañía también afirma que las operaciones consideradas sensibles requieren intervención o aprobación del usuario.
La disputa llega en plena expansión de las compras con IA
El bloqueo ocurre mientras varias compañías tecnológicas desarrollan agentes capaces de actuar directamente por los consumidores. Estas herramientas buscan pasar de responder preguntas a ejecutar acciones concretas como comparar productos, completar formularios y realizar transacciones.
El caso de Amazon y Meta abre una nueva discusión comercial sobre qué ocurre cuando un usuario autoriza a una inteligencia artificial a comprar, pero la plataforma donde se realizará la operación no permite que agentes externos actúen dentro de su sistema.

