Las empresas que incorporaron inteligencia artificial registraron un aumento del empleo general, aunque el crecimiento se concentró principalmente en trabajadores con mayor experiencia. Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Stanford y King’s College de Londres, con datos de 41 países, encontró que los puestos de mayor responsabilidad aumentaron 6,7% en cinco años, mientras que el empleo entre los perfiles menos experimentados cayó 3% en el mismo periodo.
Los trabajadores que recién empiezan pierden peso dentro de las empresas
Aunque las compañías que adoptaron IA contrataron más personas en términos generales, la participación de empleados con menor experiencia dentro de esas organizaciones disminuyó 1,9 puntos porcentuales.
La tendencia apareció en distintos mercados, entre ellos Brasil, Arabia Saudí y Reino Unido, y fue más marcada en economías con un mayor nivel de digitalización.
El estudio analizó más de 1.250 millones de ofertas laborales
Para medir el impacto, los investigadores revisaron 1.250 millones de anuncios de empleo y 154 millones de registros laborales entre enero de 2021 y marzo de 2026.
El análisis muestra que la inteligencia artificial no necesariamente reduce la cantidad total de puestos dentro de una empresa, pero sí modifica qué tipo de trabajador ocupa esos espacios y qué nivel de experiencia se demanda.
Informática y matemáticas también cambiaron su composición laboral
En áreas como informática y matemáticas, consideradas entre las más expuestas a las herramientas de IA, el empleo aumentó 0,8 puntos porcentuales dentro de las empresas que adoptaron esta tecnología.
Sin embargo, incluso en esos sectores se produjo un desplazamiento hacia trabajadores con mayor trayectoria profesional, mientras disminuía el peso de los perfiles de entrada.
Los jóvenes aparecen entre los grupos más expuestos
Otro análisis del Stanford Digital Economy Lab encontró que el empleo entre personas de 22 a 25 años en puestos altamente expuestos a la inteligencia artificial está 19% por debajo del nivel que habría alcanzado si hubiese seguido el ritmo de ocupaciones menos afectadas por esta tecnología.
El cambio se da mientras crece la preocupación entre adultos jóvenes por el impacto que la IA puede tener sobre las oportunidades laborales disponibles para quienes buscan ingresar al mercado de trabajo.

