La administración de Donald Trump incluyó USD 2.000 millones en su propuesta presupuestaria para acelerar el desarrollo y la producción del Joint Advanced Tactical Missile (JATM), también conocido como AIM-260, un nuevo misil aire-aire destinado a la Fuerza Aérea y la Armada de Estados Unidos. El programa es desarrollado junto con Lockheed Martin y todavía se encuentra en fase de desarrollo, aunque está próximo a entrar en producción.
El AIM-260 será integrado a los principales cazas estadounidenses
El nuevo misil fue diseñado para ubicarse dentro de los compartimentos internos de armamento de los F-22 y F-35, mientras que la Fuerza Aérea también prevé incorporarlo a los F-16 y F-15. Una vez desplegado, pasará a ocupar un lugar central dentro del arsenal aire-aire estadounidense.
Defensa y Lockheed Martin preparan un contrato de largo plazo
El Departamento de Defensa de Estados Unidos y Lockheed Martin alcanzaron un acuerdo marco que deberá desembocar en un contrato plurianual para fabricar el misil. La intención es aumentar la capacidad de producción y acelerar la entrada en servicio del sistema.
El gasto previsto para 2027 aumenta con fuerza
La Fuerza Aérea y la Armada solicitaron USD 2.900 millones para desarrollo y compra de misiles en 2027, frente a unos USD 894 millones durante el ejercicio fiscal actual. La asignación de USD 2.000 millones para el JATM aparece dentro de ese esfuerzo para ampliar la producción.
Australia también aparece entre los futuros compradores
El Pentágono informó anteriormente que prevé vender a Australia 460 misiles, junto con equipos de prueba, en una operación valorada en USD 3.100 millones. El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización de armamento aéreo en medio de la competencia militar entre Estados Unidos y China.

