La estructura de jubilaciones del Instituto de Previsión Social podría cambiar de manera marcada durante los próximos 25 años. Datos de la Asesoría Actuarial del IPS indican que actualmente existen alrededor de 9,6 trabajadores que aportan por cada jubilado, pero para 2050 esa relación bajaría a solo tres si continúa la evolución demográfica proyectada.
Las reservas podrían empezar a utilizarse desde 2036
El último estudio actuarial señala que, bajo las condiciones actuales y sin nuevas medidas, el IPS podría llegar a utilizar el 100% de las ganancias generadas por sus reservas en 2036. A partir de entonces tendría que comenzar a retirar parte del capital acumulado y, alrededor de 2046, las reservas podrían agotarse.
Actualmente, los aportes realizados por trabajadores y empleadores ya no alcanzan por sí solos para cubrir todas las jubilaciones. La diferencia es financiada utilizando los rendimientos obtenidos por las inversiones del Fondo Común de Jubilaciones.
La cantidad de aportantes no cuenta toda la historia
Aunque actualmente existen más de nueve trabajadores por cada jubilado, el análisis actuarial señala que también importa cuánto aporta cada trabajador y cuánto recibe cada beneficiario.
Alrededor del 78% de los aportantes cotiza sobre ingresos cercanos al salario mínimo correspondiente a la categoría de actividad diversa no especificada. En contraste, más del 70% de las jubilaciones corresponde a la modalidad ordinaria, con montos promedio que se ubican entre G. 5 millones y G. 12 millones.
Los jubilados vivirán más años después de retirarse
La presión también aumentaría por el crecimiento de la esperanza de vida. Actualmente, un hombre que llega a los 60 años tiene una expectativa promedio de vivir otros 20 años, mientras que hacia 2050 esa cifra subiría a 22,6 años.
Para las mujeres, la expectativa después de los 60 años pasaría de alrededor de 23 años actualmente a 25,5 años en 2050. Esto significa que el sistema deberá financiar las jubilaciones durante periodos más prolongados.
El IPS analiza cambios para modificar la proyección
Entre las medidas que pueden influir sobre estos cálculos aparecen modificaciones en los parámetros utilizados para otorgar y calcular las jubilaciones. Una de ellas fue ampliar gradualmente el periodo tomado como referencia para determinar el beneficio, que pasó de 36 a 120 meses.
Sin embargo, los cálculos actuariales indican que una sola modificación no altera por completo el escenario de largo plazo, en el que pesarán la cantidad de trabajadores formales, los salarios sobre los que se realizan los aportes y el número de años durante los cuales deberán pagarse las jubilaciones.

