El sector de la construcción cerró agosto todavía por debajo del nivel considerado de confianza, con un indicador de 49,00 puntos, en un escenario atravesado por restricciones financieras y una menor cartera de pedidos. La Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) plantea que Paraguay necesita mayor previsibilidad en la ejecución de obras y una inversión sostenida en infraestructura equivalente a entre 3,5% y 4% del PIB.
Ese nivel representaría alrededor de USD 1.500 millones a USD 2.000 millones por año, destinados a cubrir necesidades en rutas, energía, saneamiento y otras obras públicas.
La confianza mejora levemente pero sigue debajo de 50 puntos
La medición correspondiente a agosto mostró una leve recuperación frente al registro previo. La percepción sobre la actividad de los últimos tres meses y las expectativas para los próximos tres meses pasó de 48,50 a 49,00 puntos.
Aun con esa mejora, el indicador continúa por debajo de los 50 puntos, nivel que separa una percepción de mayor confianza de otra más cautelosa dentro del sector empresarial.
El gremio reclama una planificación que no dependa de cada año
Cavialpa sostiene que el volumen de inversión en infraestructura debería mantenerse de manera previsible y no depender solamente de las disponibilidades presupuestarias de cada ejercicio.
El planteamiento apunta a contar con una política de inversión de largo plazo que permita sostener la continuidad de proyectos y ordenar la programación de las empresas que trabajan en obras públicas.
Paraguay arrastra una brecha de infraestructura
El gremio vial viene señalando que Paraguay mantiene una brecha de infraestructura cercana a USD 30.000 millones, lo que requeriría varios años de inversión constante para reducirla.
Dentro de ese escenario, el sector considera que destinar alrededor de USD 2.000 millones anuales permitiría acompañar el crecimiento económico y atender proyectos en distintas áreas del país.
Menos pedidos y restricciones financieras pesan sobre el rubro
La evolución reciente de la construcción también está condicionada por una menor cantidad de nuevos contratos y por limitaciones de financiamiento. Estos factores forman parte del escenario que mantiene al indicador sectorial por debajo del umbral de 50 puntos.
El planteamiento del sector se concentra ahora en lograr mayor continuidad presupuestaria y elevar el volumen anual destinado a infraestructura pública.

