La Cámara de Comercio Paraguayo Americana (AmCham Paraguay) advirtió que la fuerte variación del dólar está afectando la previsibilidad de sectores vinculados a las exportaciones, la construcción y el negocio inmobiliario. La divisa acumula una baja cercana al 20%, mientras numerosas empresas mantienen contratos fijados previamente en moneda estadounidense y deben afrontar buena parte de sus gastos en guaraníes.
Negocios cerrados meses atrás reciben menos guaraníes por cada dólar
Uno de los principales inconvenientes aparece en empresas que acordaron precios con tres, seis o más meses de anticipación. Esos compromisos deben cumplirse con valores que ya fueron fijados, aunque la cotización haya cambiado considerablemente desde el momento de cerrar la operación.
El gremio empresarial planteó como ejemplo que una compañía que calculó sus operaciones considerando un dólar cercano a G. 8.000 puede encontrarse ahora recibiendo alrededor de G. 6.000 por cada USD 1. Para actividades con márgenes inferiores al 20%, una diferencia de esta magnitud modifica las cuentas previstas originalmente.
Construcción e inmobiliarias también sienten el movimiento cambiario
El impacto no se limita a quienes venden productos al exterior. Sectores como la construcción y el real estate también trabajan con contratos denominados en dólares mientras buena parte de sus estructuras de costos se encuentran expresadas en moneda local.
La combinación provoca que una modificación significativa del tipo de cambio altere los cálculos realizados al momento de definir proyectos, contratos y desembolsos futuros.
Empresas piden una curva cambiaria más previsible
Los sectores alcanzados por la baja plantean la necesidad de contar con un “colchón” que permita movimientos más graduales y previsibles, principalmente cuando las oscilaciones llegan a niveles cercanos al 20%. El objetivo señalado es poder proyectar operaciones comerciales e inversiones con mayor anticipación.
También se mencionó la posibilidad de incorporar en los contratos cláusulas de adaptación o ajuste que contemplen movimientos pronunciados del tipo de cambio y reduzcan la exposición de negocios pactados con varios meses de anticipación.
La baja del dólar no llega automáticamente a todos los precios
El gremio también señaló que una cotización menor del dólar no implica necesariamente una reducción inmediata del precio final de los productos importados. Entre los elementos que intervienen aparecen la inflación industrial en los países de origen y el aumento de los costos logísticos dentro de las cadenas de producción y distribución.
Por ese motivo, tanto importadores como exportadores siguen el comportamiento de la moneda junto con sus respectivos costos para definir precios, contratos y planes de inversión de más largo plazo.

