
El precio del petróleo registró un aumento impulsado por el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la crisis en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético global, según reportes del mercado internacional.
El Brent llegó a subir hasta USD 108,50 por barril, mientras el West Texas Intermediate se acercó a USD 97, en un escenario marcado por incertidumbre geopolítica y restricciones en la oferta energética.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, se encuentra con tránsito reducido debido a bloqueos y tensiones militares, lo que afecta directamente la oferta global.

Los intentos de retomar conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán se encuentran paralizados, lo que prolonga la incertidumbre y mantiene la presión sobre los mercados energéticos.
La reducción en el suministro de petróleo, combustibles y gas genera preocupación por una posible presión inflacionaria y efectos en el crecimiento económico a nivel mundial.
El comportamiento del petróleo continúa vinculado a la evolución del conflicto en Medio Oriente, donde cualquier avance o retroceso en las negociaciones impacta de forma directa en los precios internacionales.