
Según información publicada por medios internacionales y documentos oficiales citados en Sudáfrica, autoridades investigan un esquema mediante el cual ciudadanos sudafricanos fueron incorporados a la guerra entre Rusia y Ucrania tras contactos realizados a través de aplicaciones digitales vinculadas a videojuegos.
El caso generó atención institucional debido a que la legislación sudafricana prohíbe desde 1998 la participación de sus ciudadanos en fuerzas armadas extranjeras.
Los reportes indican que los primeros vínculos se produjeron mientras los jóvenes utilizaban plataformas de comunicación asociadas a juegos en línea.
A partir de esos intercambios, se les habría propuesto viajar al exterior para firmar contratos militares vinculados al conflicto en Ucrania.
Las conversaciones derivaron en traslados fuera de Sudáfrica durante 2024, según la información recabada.
Tras los contactos iniciales, los sudafricanos involucrados habrían salido del país y viajado a Rusia, con escalas previas en otros territorios.
Una vez en destino, se firmaron contratos por un período aproximado de un año, de acuerdo con copias de documentación citadas en la investigación.
Posteriormente, fueron destinados a zonas vinculadas al conflicto en Ucrania.

Las autoridades sudafricanas confirmaron que uno de los ciudadanos reclutados murió en combate, según un certificado médico fechado en enero que señala su fallecimiento en octubre de 2024 en territorio ucraniano.
El paradero de otro de los involucrados continúa sin confirmación oficial.
El reclutamiento de ciudadanos para ejércitos extranjeros constituye un delito en Sudáfrica.
En ese marco, se iniciaron causas judiciales y se realizaron detenciones vinculadas a presuntas tareas de captación, mientras se aguarda la comparecencia ante tribunales en los próximos meses.
Las autoridades señalaron que el uso de plataformas digitales de uso cotidiano representa un desafío adicional para el control de este tipo de prácticas.
Informes oficiales también mencionan que Rusia ha buscado combatientes en distintos países ante la necesidad de personal militar, aunque este caso es uno de los primeros en los que se documenta el uso de aplicaciones relacionadas con videojuegos para establecer los contactos iniciales.