
Datos citados por Bloomberg Línea, basados en información del Fondo de Seguros Paramétricos para Países del Caribe y Centroamérica (CCRIF), indican que solo el 5% de las pérdidas económicas causadas por desastres naturales está asegurado en países en desarrollo.
En economías desarrolladas, la proporción de daños cubiertos por seguros se aproxima al 50%, según las estimaciones citadas en el informe.
Eventos climáticos ocurridos en las últimas décadas han generado daños significativos en varias economías de Centroamérica y el Caribe.
El reporte señala que en los últimos 40 años algunos desastres provocaron pérdidas superiores a la mitad del producto interno bruto anual en nueve países de la subregión.
Estos episodios también estuvieron asociados al aumento del endeudamiento público y a presiones fiscales vinculadas a los procesos de reconstrucción.
Tras diversas gestiones internacionales, en 2007 se implementó el mecanismo regional CCRIF SPC, diseñado para proporcionar financiamiento rápido ante desastres naturales.
Este sistema utiliza seguros paramétricos que activan pagos automáticos cuando determinados indicadores climáticos, como la velocidad del viento o la intensidad de la lluvia, superan umbrales predefinidos.

Actualmente, 35 miembros entre países y organizaciones participan en el esquema y han contratado pólizas vinculadas a fenómenos como ciclones tropicales, terremotos o lluvias extremas.
Durante el año fiscal 2024-2025, diez gobiernos recibieron pagos por más de USD 122 millones, destinados a atender las consecuencias inmediatas de eventos climáticos.
Los desembolsos están diseñados para realizarse dentro de un plazo aproximado de 14 días después del desastre.
En octubre de 2025, el fondo registró un pago de USD 91,9 millones a Jamaica tras el paso de un huracán, según registros del mecanismo.
Los fondos recibidos por los países participantes se destinan principalmente a servicios esenciales y asistencia social.
En algunos casos se han utilizado para restablecer el suministro eléctrico, despejar carreteras, apoyar operaciones humanitarias o adquirir medicamentos para responder a brotes sanitarios en zonas afectadas.