
Durante el encuentro internacional, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, firmó el acta fundacional de la denominada Junta de la Paz, un organismo internacional orientado a acompañar la reconstrucción de la Franja de Gaza.
La firma se realizó junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al presidente de Argentina, Javier Milei.
Según lo informado, la Junta de la Paz fue concebida inicialmente para supervisar la implementación del alto el fuego en Gaza.
No obstante, se indicó que el alcance del organismo podría ampliarse a otros escenarios vinculados a conflictos internacionales.
De acuerdo con los datos difundidos, alrededor de 35 jefes de Estado y de Gobierno aceptaron integrar el nuevo espacio de coordinación internacional.
La participación de Paraguay fue establecida por un período mínimo de tres años, conforme al acta fundacional firmada en Davos.
Entre los países que confirmaron su adhesión figuran Israel, Argentina y Egipto, mientras que otras naciones como Francia, Noruega y Suecia decidieron no sumarse a la iniciativa.
Tras el anuncio, organizaciones internacionales como Human Rights Watch expresaron cuestionamientos al proyecto, señalando la ausencia de referencias explícitas a los derechos humanos dentro del esquema planteado.

Asimismo, se mencionó la inclusión de gobiernos acusados de abusos como uno de los puntos observados por estos organismos.
Medios internacionales informaron que para formar parte de la Junta de la Paz los Estados miembros deberían aportar USD 1.000 millones.
Desde el Gobierno paraguayo, el ministro de Tecnologías de la Información y Comunicación, Gustavo Villate, aclaró que dicha cifra no constituye un requisito obligatorio para la adhesión y que Paraguay no realizará ningún desembolso para integrar el organismo.
La creación de la Junta de la Paz se produjo en un contexto internacional marcado por negociaciones diplomáticas en torno al conflicto en Gaza, pese a que la zona continúa siendo escenario de bombardeos.