
El Programa Nacional de Control de Zoonosis y Centro Antirrábico Nacional del Ministerio de Salud instó a la ciudadanía a colaborar en el control de animales en situación de calle, bajo un enfoque que relaciona la salud humana, animal y ambiental.
La campaña apunta a reducir riesgos asociados a animales que viven sin supervisión en espacios públicos. Entre los principales problemas mencionados aparecen la transmisión de rabia, leishmaniasis y parasitosis, además de mordeduras y contaminación ambiental.
El programa sostiene que la esterilización y el control de la población animal son herramientas necesarias para enfrentar la sobrepoblación. También plantea acompañar campañas de castración como una medida de mediano y largo plazo.
La recomendación alcanza especialmente a animales comunitarios, es decir, perros o gatos que permanecen en determinados barrios o zonas y reciben atención de vecinos, pero no viven dentro de una vivienda específica.
El Ministerio de Salud recuerda que la vacunación antirrábica es clave para prevenir la rabia. También recomienda identificar a los animales comunitarios y garantizar su inmunización cada año.
El Centro Antirrábico Nacional, ubicado en San Lorenzo, brinda la vacuna antirrábica de manera gratuita, como parte de las acciones de prevención sanitaria.

La campaña también remarca la importancia de evitar el abandono y promover la adopción responsable. La tenencia de animales implica mantenerlos dentro del hogar, con sus vacunas y desparasitaciones al día.
El abandono de mascotas es señalado como una falta grave porque aumenta la cantidad de animales expuestos en la vía pública y eleva los riesgos para la comunidad.
El programa recuerda que, si una persona decide dar comida o agua a animales en situación de calle, debe hacerlo con recipientes limpios y en horarios definidos.
También recomienda no dejar alimento de manera permanente, ya que puede atraer roedores y plagas. El agua debe cambiarse todos los días y los recipientes deben lavarse para evitar criaderos de mosquitos transmisores de dengue, Zika, chikungunya y leishmaniasis.
Ante animales con pérdida de pelo, heridas en la piel, mucha delgadez, agresividad o conductas fuera de lo habitual, la recomendación es evitar tocarlos y buscar asistencia veterinaria si es posible.