
Bloomberg informó que empresas como Samsung, Apple, Oura, Whoop, Google y Garmin están utilizando inteligencia artificial para ampliar el uso de dispositivos portátiles y analizar posibles señales de problemas de salud antes de que ocurran.
La tendencia busca pasar del simple monitoreo de datos biométricos hacia herramientas de salud preventiva, con relojes, anillos y pulseras capaces de procesar información como frecuencia cardíaca, sueño, oxígeno en sangre, presión arterial, glucosa y temperatura corporal.
Oura trabaja en modelos de inteligencia artificial para identificar señales vinculadas con hipertensión, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Whoop también desarrolla sistemas orientados a anticipar eventos cardiovasculares, mientras que Fitbit incorporó funciones que combinan historial médico, lecturas de glucosa y análisis con IA.

Oura sumó herramientas relacionadas con salud femenina, control hormonal, ovulación y menopausia.
Samsung Health, por su parte, trabaja en funciones para detectar riesgos asociados con demencia, mediante indicadores como el habla y la marcha, además de un acompañante personal de salud con IA para usuarios de Galaxy Watch.
El avance de estos dispositivos también genera discusiones sobre protección de datos, filtraciones, costos de acceso y uso secundario de información personal.
Actualmente, la FDA no permite que los dispositivos portátiles diagnostiquen enfermedades o confirmen condiciones médicas, aunque algunas empresas buscan nuevas clasificaciones regulatorias para emitir alertas sobre posibles riesgos.