
El Reino Unido anunció el envío del destructor HMS Dragon a Medio Oriente, con miras a una futura misión internacional de protección del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
La decisión fue presentada como una medida de planificación para que el país esté listo cuando existan condiciones para garantizar la seguridad de esa vía marítima, dentro de una coalición internacional codirigida con Francia.
La seguridad del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los temas clave dentro de la crisis iniciada el 28 de febrero, tras los bombardeos israelí-estadounidenses contra Irán.
La tregua entró en vigor el 8 de abril, pero el tránsito por Ormuz continúa bajo atención internacional por su peso en el comercio energético global.
Antes del conflicto, por el estrecho de Ormuz circulaba alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
La obstrucción parcial de esa vía generó problemas de suministro de carburante en Asia, dificultades para compañías aéreas e inflación en Europa.

El presidente de Estados Unidos afirmó que aguardaba una respuesta de Irán a la propuesta más reciente de Washington para alcanzar un acuerdo.
El planteamiento estadounidense busca avanzar hacia una salida negociada, mientras autoridades iraníes indicaron que la propuesta sigue bajo evaluación.
Desde Washington también se mencionó la posibilidad de tomar otro camino si no se concreta el acuerdo.
Entre los puntos pendientes se encuentran las condiciones sobre el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y las tensiones vinculadas a los ataques registrados en la región.
El texto también menciona que Israel emitió avisos de evacuación para nueve aldeas del sur del Líbano, en medio de operaciones contra Hezbollah.