
Durante los días de Semana Santa, autoridades sanitarias difundieron recomendaciones orientadas a la alimentación y hábitos saludables. La información se desprende de lineamientos emitidos por el área encargada de factores de riesgo dentro del sistema de vigilancia de enfermedades no transmisibles.
El enfoque está puesto en prevenir complicaciones en personas con patologías preexistentes, en un contexto donde aumentan los consumos de alimentos tradicionales.
Entre las principales indicaciones, se plantea evitar excesos en la ingesta de comidas típicas y priorizar una alimentación equilibrada.
Se señala que no es necesario eliminar estos alimentos, sino regular su consumo dentro de una planificación adecuada.
También se recomienda una correcta hidratación, con al menos dos litros de agua por día, aclarando que infusiones como mate o tereré no sustituyen este requerimiento.

Para la elaboración de platos, se sugiere reducir el uso de sal y optar por condimentos naturales como hierbas.
Además, se aconseja incluir fuentes de proteínas como carnes magras, huevos y lácteos bajos en grasa, junto con alimentos ricos en fibra como legumbres, semillas y frutos secos.
En paralelo, se indica limitar el consumo de productos ultraprocesados, entre ellos snacks, frituras y productos de panadería industrial.
Otro de los puntos mencionados es la importancia de mantener actividad física durante los feriados.
Se propone acumular al menos 30 minutos diarios de movimiento, con el objetivo de reducir el sedentarismo.