
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) informó que las interrupciones del servicio registradas días atrás se originaron a partir de un evento técnico en la Subestación Yguazú, donde se produjo el desprendimiento de un conector de 500 kV vinculado a una de las fases de un transformador de potencial asociado al Transformador T01.
De acuerdo con el reporte oficial, al momento del incidente la carga del sistema interconectado se encontraba en descenso y alcanzaba 5.330 MW.
La entidad explicó que la situación activó los esquemas de protección del sistema eléctrico, lo que derivó en la separación del sistema alimentado por las centrales Itaipú, Acaray y Yacyretá.
Estos mecanismos actuaron conforme a su diseño con el objetivo de preservar las instalaciones eléctricas.
Posteriormente, la pérdida de dos líneas de transmisión de 220 kV, en un contexto de alta demanda, redujo la capacidad de transporte disponible.

Según lo señalado por la ANDE, el sistema eléctrico paraguayo aún no cuenta con la redundancia suficiente en el nivel de transmisión, lo que limitó la capacidad remanente para abastecer la demanda del momento.
Esta situación generó fenómenos de subtensión y posterior sobretensión dentro de la red.