
Información difundida por agencias internacionales da cuenta de un repunte pronunciado en los precios del oro y la plata, en un contexto marcado por tensiones institucionales en Estados Unidos vinculadas a posibles acciones judiciales contra la Reserva Federal.
El movimiento se produjo en un escenario de mayor incertidumbre política y financiera, con impacto directo en los mercados de metales preciosos.
Durante la jornada, el precio del oro avanzó hasta superar los USD 4.600 por onza, alcanzando un nuevo máximo histórico en las operaciones internacionales.
El avance coincidió con un debilitamiento del dólar y cambios en el comportamiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años.
En paralelo, la plata registró un aumento significativo y superó los USD 85 por onza, consolidando una racha alcista observada en los últimos meses.
El metal blanco mostró una reacción más marcada frente a los movimientos de tasas y a las señales provenientes del entorno político y judicial en Estados Unidos.
Analistas del mercado señalaron que la suba responde a una combinación de factores, entre ellos la caída de las tasas de interés en Estados Unidos, el aumento de las tensiones geopolíticas y la percepción de una menor capacidad institucional para contener presiones inflacionarias.

A estos elementos se sumó la expectativa de una mayor interferencia política en el funcionamiento del banco central estadounidense.
El avance de los metales preciosos se dio junto a una corrección del dólar frente a otras monedas y a variaciones en los rendimientos de los títulos soberanos.
Otros metales, como el platino y el paladio, también registraron incrementos durante la misma jornada, acompañando el movimiento general del sector.
El escenario internacional se vio atravesado por tensiones políticas, debates sobre política monetaria y conflictos geopolíticos en distintas regiones.