
Corea del Norte llevó adelante ensayos de nuevas armas en un contexto internacional donde la atención se concentra en conflictos en Medio Oriente.
Las pruebas se desarrollaron en un momento en el que otros focos de tensión dominan la agenda global. Este escenario coincide con movimientos estratégicos en la región asiática.
Los ensayos incluyen sistemas recientes dentro del desarrollo armamentístico del país, en línea con su política de fortalecimiento militar.
La situación se da en un entorno internacional con múltiples puntos de conflicto, lo que genera un escenario de seguimiento constante por parte de distintos actores globales.