
Las ventas forestales paraguayas al exterior sumaron USD 48,1 millones entre enero y junio de 2026, de acuerdo con datos del Instituto Forestal Nacional (Infona). Durante ese periodo fueron comercializadas 85.607 toneladas, con una suba interanual del 10,8% en valor y del 3,6% en cantidad enviada.
El aumento estuvo relacionado principalmente con los embarques de carbón vegetal y productos derivados, que continúan ocupando el primer lugar dentro de este rubro. Reino Unido, Estados Unidos y Brasil se ubicaron entre los destinos relevantes para la producción forestal de Paraguay.
Durante la última década, el sector pasó de concentrarse principalmente en rollos de madera y tablas a incorporar artículos con un nivel mayor de transformación.
Este cambio permite colocar mercaderías con más procesamiento y precios diferentes dentro de mercados internacionales con requisitos más elevados.
Entre los cinco compradores principales también aparecen países con industrias forestales desarrolladas, como Reino Unido, Estados Unidos y Chile. La presencia paraguaya en esos destinos se apoya en la comercialización de bienes que incorporan mayor trabajo industrial antes de salir del país.

El área destinada a plantaciones forestales ronda actualmente las 400.000 hectáreas, mientras que cada año se agregan cerca de 50.000 hectáreas reforestadas. La ampliación de esta superficie abre espacio para una mayor disponibilidad de materia prima y para la instalación de nuevas industrias vinculadas al sector.
Además, aproximadamente el 80% de la agroindustria utiliza energía producida con chips de eucalipto. Este material es empleado como fuente energética en distintos procesos productivos y forma parte de la demanda interna relacionada con las plantaciones forestales.
Dentro de las perspectivas comerciales, la madera contrachapada es mencionada como uno de los artículos que podría ganar mayor participación en los próximos años. El sector también apunta a continuar aumentando la fabricación de bienes con más etapas de procesamiento antes de su exportación.
Uno de los asuntos pendientes es el acceso a herramientas financieras adaptadas a los tiempos de la actividad forestal. Aunque existen condiciones distintas a las de años anteriores, el rubro plantea la necesidad de ampliar las opciones de crédito para acompañar nuevas plantaciones, industrias y proyectos productivos.