
Según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, elaborado por Transparencia Internacional, Paraguay volvió a ubicarse entre los países con peor desempeño a nivel global.
El informe analizó 182 países y territorios, situando al país en el puesto 150, la misma posición registrada en la medición anterior, con una puntuación de 24 puntos sobre 100.
La metodología del índice se basa en evaluaciones de expertos y encuestas a actores del sector privado, enfocadas en la percepción sobre el uso indebido del poder público.
El reporte correspondiente a 2025 mantuvo a Paraguay en el puesto 150 de 182 países, sin variaciones respecto al año previo.
La calificación obtenida, 24 puntos, ubica al país dentro del tercer tramo de la escala utilizada por el organismo, que va de 0 a 100, donde los valores más bajos indican mayor percepción de corrupción.
En el listado general, solo algunos países de la región se posicionaron por debajo, mientras que la mayoría se mantuvo por encima del registro paraguayo.
Dentro de Sudamérica, Paraguay aparece entre los países con menor puntaje.
El ranking regional fue encabezado por Uruguay, que se ubicó en el puesto 17 con 73 puntos, seguido por Chile en el puesto 31. En contraste, Paraguay quedó por delante únicamente de Venezuela, que ocupó el puesto 180 con 10 puntos.
Otros países de la región, como Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, registraron puntuaciones intermedias, aunque todos permanecieron por encima del nivel alcanzado por Paraguay.

A nivel mundial, el índice fue liderado por Dinamarca, que obtuvo 89 puntos, manteniéndose por octavo año consecutivo como el país mejor calificado.
En el extremo opuesto se ubicaron Sudán del Sur y Somalia, ambos con 9 puntos, cerrando el listado de los países analizados.
El promedio de los países del continente americano fue de 42 puntos, una cifra que se mantuvo sin avances significativos en comparación con años anteriores.
El informe señala que, desde la actualización metodológica realizada en 2012, varios países de América no lograron mejoras sostenidas en sus puntuaciones.
En el caso paraguayo, la permanencia en el mismo puesto evidencia la falta de cambios en la percepción internacional sobre la transparencia y el funcionamiento institucional durante el último año analizado.