
El Gobierno presentó durante el Encuentro de Protagonistas Paraguay 2026 una estrategia para posicionar al país como centro logístico regional, apoyándose principalmente en la hidrovía Paraguay-Paraná, el Corredor Bioceánico y nuevas inversiones aeroportuarias. Actualmente, alrededor del 80% de las exportaciones e importaciones paraguayas se movilizan por vía fluvial.
Las proyecciones oficiales contemplan elevar de los actuales 25 millones de toneladas a unos 50 millones de toneladas el volumen movilizado por la hidrovía Paraguay-Paraná.
La intención es aprovechar esa infraestructura para captar también mercaderías provenientes de regiones productivas de Brasil, Bolivia y Argentina, incorporando a Paraguay como parte de una ruta logística más amplia dentro de Sudamérica.
El transporte fluvial tiene un peso central dentro de la economía paraguaya, ya que por esa vía se desplaza aproximadamente ocho de cada diez operaciones de exportación e importación.
Uno de los problemas señalados es la exposición del sistema a las bajantes de los ríos. Dentro del planteamiento oficial aparece la realización anticipada de trabajos de dragado para reducir el impacto que los niveles bajos del agua pueden generar sobre la navegación y el movimiento de mercaderías.

La estrategia contempla revisar las estructuras institucionales encargadas de administrar el sistema de navegación.
El objetivo presentado es reducir procesos burocráticos y adaptar el funcionamiento del sector público al crecimiento y las necesidades actuales de la flota mercante paraguaya.
El proyecto también ubica al Corredor Bioceánico como una de las principales conexiones terrestres para integrar el Chaco con los puertos de Chile.
La infraestructura permitiría sumar una salida hacia el Pacífico al esquema de transporte paraguayo y complementar el movimiento que actualmente se concentra en los ríos.
El planteamiento oficial incluye además inversiones en infraestructura aeroportuaria para las terminales de Asunción, Ciudad del Este y Encarnación.
La propuesta busca combinar transporte fluvial, carretero y aéreo dentro de una misma estrategia logística, con la intención de aumentar el volumen de carga que atraviesa Paraguay y conectar al país con mercados regionales.