
El paso marítimo por el estrecho de Ormuz registró modificaciones en pocas horas luego de señales de reapertura, según datos recopilados por Bloomberg. El flujo de embarcaciones mostró un repunte inicial antes de reducirse nuevamente tras advertencias sobre posibles interrupciones en la vía.
Durante ese periodo, varios buques optaron por cambiar de dirección en medio de la incertidumbre sobre la continuidad del tránsito.
Al menos 12 embarcaciones comerciales lograron completar su trayecto en las primeras horas, antes de que se consolidaran las nuevas señales de restricción.
Posteriormente, el número de ingresos se limitó a tres buques, mientras que varias salidas registraron retrocesos.

Entre los casos observados, al menos nueve petroleros y otros buques de carga modificaron su recorrido, a los que se sumaron portacontenedores que también abandonaron la ruta.
Uno de los movimientos incluyó el paso de un buque con una carga estimada en 2 millones de barriles de crudo, junto con otras embarcaciones de menor tamaño y transporte de gas licuado.
El tránsito de salida también incluyó un número reducido de buques en comparación con jornadas anteriores.
El seguimiento del tráfico marítimo enfrenta restricciones debido a prácticas como la desconexión de sistemas de localización.
Esto dificulta la medición exacta del volumen de tránsito en la zona, ya que algunas embarcaciones no transmiten su ubicación en tiempo real.