
Un operativo denominado “Ícaro” permitió la detención de ocho personas vinculadas a un esquema de ciberdelincuencia que involucraría a más de 400 participantes, con uso de criptomonedas para movilizar dinero sustraído.
La investigación identificó la vulneración de una cuenta bancaria desde la cual se extrajeron aproximadamente G. 9.000 millones en un periodo de tres días.
Posteriormente, los fondos fueron transferidos a distintas cuentas intermediarias y convertidos en criptoactivos, como parte de una estructura que permitía ocultar el origen del dinero.
El esquema operaba mediante la utilización de personas que facilitaban sus datos bancarios, conocidas como “mulas”, quienes permitían el movimiento de fondos dentro del sistema financiero.
Las autoridades señalaron que la organización logró comprometer más de 1.900 cuentas, entre billeteras digitales y entidades financieras.
El modelo utilizado consistía en distribuir el dinero en múltiples cuentas antes de su conversión a criptomonedas, dificultando el rastreo de las operaciones.

Además, se indicó que los involucrados recibían comisiones por permitir el uso de sus cuentas dentro del esquema.
La investigación identificó que los principales responsables serían jóvenes de entre 18 y 20 años, quienes lideraban la estructura delictiva.
El esquema comenzó a operar a inicios del año y registró un crecimiento acelerado durante el mes de marzo, ampliando la cantidad de personas involucradas.
Las autoridades también indicaron que existen órdenes de captura pendientes y que continúan los allanamientos para identificar a más participantes.
Desde el Ministerio Público se señaló que se evaluará el grado de participación de las personas involucradas, considerando si actuaron de forma consciente o si sus cuentas fueron utilizadas sin autorización.