
Según información difundida por reportes del mercado internacional, Netflix modificó los términos del acuerdo que mantiene con Warner Bros. para la adquisición de sus activos, estableciendo que la operación se realizaría íntegramente en efectivo, en lugar del esquema mixto previamente previsto.
El cambio se da en el marco de una negociación compleja dentro de la industria del entretenimiento, marcada por ofertas paralelas y revisiones constantes de las condiciones financieras.
El acuerdo inicial contemplaba un pago de USD 27,75 por acción, compuesto por efectivo y acciones.
Con la enmienda anunciada, Netflix pasaría a cubrir el monto total únicamente con efectivo, ajustando así la estructura financiera de la transacción.
Esta modificación deberá ser evaluada por los accionistas de Warner Bros., para lo cual se prevé la convocatoria a una asamblea extraordinaria, cuya fecha aún no fue informada.
La revisión de los términos busca responder a cuestionamientos planteados por otros grupos interesados en la operación, que señalaron como desventaja el componente accionario del acuerdo original.
El nuevo esquema elimina ese punto de discusión y se inserta en un proceso de competencia activa por el control de uno de los conglomerados más relevantes del sector audiovisual.

La eventual concreción de la operación implicaría la integración de dos plataformas con alcance global, con una base conjunta estimada en unos 450 millones de abonados.
Además, los documentos financieros vinculados a la reestructuración del negocio contemplan ajustes en los niveles de endeudamiento y proyecciones de ingresos para las unidades que serían escindidas tras la transacción, con cifras que superan los USD 16.000 millones en ingresos anuales estimados.