
El Congreso de México dio luz verde a una modificación constitucional que establece la disminución progresiva del tiempo de trabajo semanal de 48 a 40 horas, según lo informado tras la votación legislativa realizada esta semana.
La iniciativa fue respaldada en lo general con 469 votos, mientras que en la discusión en lo particular obtuvo 411 votos a favor, alcanzando la mayoría requerida para cambios a la Constitución.
El esquema aprobado contempla una implementación escalonada.
En 2026 se prevé la entrada en vigor de la reforma y el inicio de un periodo de adaptación para las empresas.
A partir de 2027, la carga semanal bajará a 46 horas, en 2028 se reducirá a 44 horas, en 2029 quedará en 42 horas, y finalmente en 2030 se fijará en 40 horas semanales.
El texto aprobado señala que por cada seis días trabajados deberá otorgarse al menos un día de descanso con goce de salario.

Tras la aprobación en la Cámara de Diputados y en el Senado, el proyecto fue remitido a los congresos de los 31 estados y Ciudad de México, paso necesario para su validación definitiva al tratarse de una reforma constitucional.
Una vez cumplido ese trámite, será turnado al Poder Ejecutivo para su promulgación.
La propuesta también contempla un ajuste en el límite de horas extraordinarias permitidas, que pasarán de 9 a 12 horas por semana, con pago al doble y posibilidad de distribución en hasta cuatro días.
Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo indican que 25,9 millones de personas reportaron jornadas de entre 40 y 48 horas en el cuarto trimestre de 2025.